
Es el mantra del mandala de la Compasión, uno de los pilares de las enseñanzas budistas. Da lo mismo el camino, la cosa es que ese es el mandala que debo trabajar esta semana y una de las cosas que me ha enseñado, es que ese estado tan elevado, se logra a partir del reconocimiento del milagro de la vida en cada uno de nosotros, en respetar a los seres humanos por ser lo que son. Si todos estamos hechos de lo mismo ¿hasta cuándo insistiremos en dividir?
Me da lo mismo quien gobierne, mientras fomente la unidad, la equidad y el desarrollo social. No creo que en las arcaicas etiquetas, ni que alguno de los dos ex candidatos sea el representante de satanás en la Tierra, ni creo que el mundo se vaya a acabar. No creo en la "lucha" por la paz, en la paz lograda con guerra contra otra cosa. Por la paz no se lucha, se fomenta.
No creo en la intolerancia con los intolerantes, ni que haya que matar al asesino., ni violar al violador. Los cerdos finalmente se transforman en humanos (Orwell, "La Granja de los Animales"). Es el mito del eterno retorno.
Igual que en la vida, no creo en que haya que mantener el status quo por miedo a...¿qué? ¿a que no haya protección social, a que no haya trabajo para los cientistas sociales, a que algo recuerde la dictadura, a que "vendan" el país, a que se olviden de las personas? Para mí, esas son ideas arcaicas, cimentadas en un triste pasado...que pasó.
Para saber que una opción es buena, primero, hay que tener derecho a elegir y cambiar. Para mí,democracia no es que gobiernen los mismos de siempre, que sólo se respete la libertad de expresión en un sentido ¿no es similar a 30 años atrás pero al revés?...los chanchos en humanos nuevamente. Democracia implica alternancia.
No creo que la cultura se acabe, ni que haya que asociar cultura con política. Me molesta que la calidad artística pase a segundo plano y que no se respete a los que no respetaron en el pasado.
Me molesta la inconsecuencia: democracia y libertad, sólo si pensamos igual. Libertad de pensamiento, pero sólo para los que piensan como nosotros. Nos interesa el desarrollo del país, sólo si estamos en el poder, sino, mejor preocuparse de ser una oposición quisquillosa y firmar desde ya que estamos en contra de todo, sólo por pensar distinto...¿tan distinto? no creo.
¿De qué sirve una oposición que anule la fuerza? hay que sumar y no restar.
¿Por qué tendría que repetirse algo de la historia?
¿Por qué tiene que ser necesariamente malo?
¿Por qué ser empresario es sinónimo de ser "malo" y tener dinero se asocia a avaricia? Sí, se da muchas veces, pero ¿euna ley acaso?
Muchos decimos querer cambiar el mundo, esto también es parte de lo mismo: hay que creer que las cosas pueden ser mejor y tener la humildad de reconocer los aportes de todos para eso ¿se busca justicia o admiración?
No creo en las campañas que se basan en humillar al contendor, en burlarse o criticar. Para ganar honestamente, hay que valerse por los propios méritos ¿no es acaso menos humanos apelar al odio contra el contendor, que tener una cantidad infinita de dinero?
No es tangible, pero el odio no puede seguir siendo excusa para la unión: en contra de los otros ¿cuál es el fin de todo esto?
¿Cándo podré decir que voté por Piñera sin recibir una mala cara, comentario, crítica, intento de convencimiento, alguna expresión de horror o de decepción? ¿soy peor persona por eso? ¿mi opinión vale menos que la de los otros que no están de acuerdo con mi postura? Por eso quiero un cambio, porque la inconsecuencia me asfixia. Quiero expresar mi opinión sin ser enjuiciada.
Recordar con odio no ayuda a sanar las heridas, ni en la vida personal ni en la historia colectiva. No basta con lamer las heridas recordando al agresor, recordando el dolor, pensando en cómo era antes de...eso no cambia las cosas, mantiene el status quo, aumenta el rencor, une en torno al odio ¿para qué? ¿qué hay más allá? Esas son uniones falsas, porque detrás no hay unión, sino división.
No me decepciona que la gente que me rodea piense distinto, me decepciona que los cerdos que conviertan en humanos y sigan sin darse cuenta. Y si mis palabras son erróneas, porque en estas materias no existe Una Verdad, me equivocaré y también tengo derecho a hacerlo, ¿o no? No creo ser más ni menos por eso, no creo que valgan más las opiniones que se parecen a la mía ni que para ser consecuente haya que encajar en estereotipo armado.
Basta, es hora de hacer algo constructivo y espero que los que tienen el poder-y los que no-tengan la sabiduría para lograrlo.