31 de diciembre de 2012

Bye bye 2012

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El 2012 fue el año en que por fin encontré la pega estable que estaba pidiendo (y en un hospital, como quería), así como también que fue el año en que creció mi relación con V. en complicidad, compromiso y compañerismo; en que fuimos a la Patagonia, el año en que comenzaron a verse de luces de sanción de mis nunca bien ponderadas "crisis", en que pude empezar empezar ahorrar, en que hice un par de amistades nuevas (poquitas pero muy buenas), en que fui docente de dos cursos, en que logré el sueño de exponer sobre psicoprofilaxis a doctores (dos veces)...en que se publicó lo de escoliosis! Fue el año en que me fui de CESANA y se acabó Psicopro; en que "me hice responsable" de uno de mis hermanos, que eliminé la poca relación que tenía con mi papá, que vi a mi prima Javi dos veces, que mi tata se fue a vivir al campo, que mi mamá tuvo mucho trabajo.

También fue el año en que murió la Purru, que si bien nunca fue de las personas más cercanas de TVUC, sí recuerdo como una gran mujer con una genuina alegría de vivir. Su velorio fue muy fuerte, pero hermoso, si me muriera me gustaría que me recordaran así y que se juntara tanta gente. Sin embargo, su enorme sonrisa me hizo pensar en qué momento éste se convirtió en el año en que el cansancio fue más fuerte que todo, en que dejé de juntarme con mis amistades, en que las exigencias del trabajo se volvieron tan absorbentes, en que perdí el gusto por lo que hago, en que mis ocho horas de sueño fueron una utopía, en que volvieron las crisis de pánico, las pastillas y la terapia. 

Me dejé estar, todo se mantuvo en un nivel inconciente hasta que, una vez más, mi cuerpo habló por mí. Y acá estoy encontrando algunas respuestas, buscando otras y tratando de recuperar mi estabilidad. Más allá de todas las cosas que me gustarían que pasaran en el futuro, quiero recuperar la alegría de vivir y el sentido de mis acciones, porque por ahora todo se ve un poco gris. Quizás sea parte del proceso de adaptación a la rutina (palabra de la que nunca fui muy amiga que digamos), de la etapa de la vida y a lo mejor nunca vuelva a ser la soñadora que alguna vez fui. 

Mientras escribía en el patio, divisaba a mi tata (de visita por estos días) caminando de un lado a otro seguido por un cachorro que abandonaron en la casa de la señora María y que mañana se va a llevar al campo. Un poco de compañía no le haría mal...perrito cuídalo en nuestro nombre! Mañana se va de nuevo y no sé hasta cuándo. Me da pena, pero sé que él así es feliz y que en última instancia, nos prepara para su partida. 

La casa está bastante sola, o en realidad, la que se siente sola soy yo. Ojalá que el próximo año aprenda a convivir con eso, para disfrutar de mi espacio, mi mamá, mi pololo, mis amigas, mi trabajo...para disfrutar, que es algo que he dejado de hacer, como hartas cosas.

2013 dame energía y regálate una buena! :)

















25 de diciembre de 2012

Navidad =) (sí, carita feliz)

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9 de diciembre de 2012

Diciembre

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Fin de semana en la casa, como nunca.
Han sido días tan extraño, diciembre no me cae bien. Lo bueno es que aproveché el recurso humano existente y la terapia express me aclaró varias cosas...parece que sirve esa cosa de la terapia.
Así que tal como confronté a ese paciente adolescente que lleva semanas quejándose y esperando que algo mágico suceda, me confronté a mí misma: diciembre no me la va a ganar.
Me rodea gente que ama navidad y algo de su espíritu me entusiasma. Como nunca, mi mamá este año no quiere nada. No hay regalos y por poco, nos quedamos sin árbol. A última minuto amplió su reflexión y me preguntó "¿o tú quieres árbol?".
Hoy me puse a ver a tele con ella...qué simpleza! ¿hace cuántos meses no lo hacíamos? ya no nos vemos, los días son fugaces y cuesta separar las cosas cuando se trabaja en la casa y se comparten los pacientes.
Siempre viví en este paradigma, mi mamá siempre ha trabajado y hace muchos años que mis días son solitarios, pero últimamente he tenido tantas ganas de calor de hogar! tengo tanta nostalgia de tomar once acompañada, de hablar con alguien, de reírme de cosas cotidianas, de comentar las noticias, de que me sirvan un plato de comida, de sentir ruido, etc. Mi casa parece casa piloto, y la de mi tata, un museo. En un departamento se nota mucho menos, mucho menos.
Mi mamá llega a la hora que me acuesto y el fin de semana lo paso con V., que se ha encargado de alegrar mis días y calmar mi nostalgia con su compañía.
Este año se me acabaron las ganas de muchas cosas, ya ni siquiera cambio mi blog. Será la etapa, el tiempo, los intereses....mi bien más preciado son las horas de sueño, las transo por muy pocas cosas.
La cosa es que más me vale tomarme esto de la mejor manera, porque nunca ha sido distinto tampoco. Los factores se han mezclado de una forma en que no me queda mucho más que hacer.
Por mientras, seguiré prendiendo la radio para llenar el espacio y escapándome a almorzar con V...dicho sea de paso, te amo.