21 de noviembre de 2012

This way

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Ayer fui al concierto de Lady Gaga. Bailé y "canté" como tenía ganas de hacerlo, el show estuvo increíble! y al margen de encontrarme convertida de pronto en una little monster, fue rico sentirse libre un ratito (Free and happy jajaja lo lograste Gaga).

Si hay algo que me gustaría lograr, es poder desprenderme de las expectativas ajenas, porque desprenderse de las mías ya requiere un trabajo de joyería. Quizás, como todo pasa por algo, parte de mi misión personal en el hospital pueda ser esa, porque hagas lo que hagas, siempre alguien habla mal a tus espaldas.

Cuando falta A. (y va a faltar mucho con lo del bebé) me siento bastante sola y me vuelvo como el fonoaudiólogo: cierro mi puerta y me olvido del resto del mundo. Confieso que me están agotando las malas caras, los cahuines y la crítica por la crítica. De mi pega nada que decir, he aprendido mucho y la paso muy bien con mis pacientes. A petición de la Lore comentaré la vez en que la mamá de un paciente X me llevó los calzones sucios de su hija para demostrarme lo deficiente de su higiene!!!! de antología.

Quizás el fono no es un freak, sino un sabio. En realidad la forma en que se sobrevive es aislándose del resto. Por surte hay personas que valen la pena y con las que puedo conversar y reír, pero la mala onda de otras es tan pero tan potente, que a ratos quiere comerse a la buena onda.

Qué ilusa pensar que yo podría ser la excepción a la regla. Al contrario, ellas lo son, porque primera vez que  una secretaria no me ama. Quizás sea porque hay mucha gente vieja o al menos antigua en el servicio, tal vez esa cultura del funcionario público que no se puede echar hasta que mate a alguien, o la prepotencia de los que ven frustradas sus ansias de poder en una estructura jerárquica, tal vez mezclado con un toque de psicopatología en algunos casos, producen la mezcla perfecta para crear un ambiente que se siente tenso incluso en el silencio.

No me gusta ver malas caras, no me gustan que sean tan explícitas las diferencias y tan descarado el doble estándar ¿se escapará por ahí un trastorno de la perso? ¿cómo tan poco criterio de realidad? A estas alturas parece que prefiero un poquito de cinismo políticamente correcto, como para sentir una falsa armonía.

Estoy haciendo lo que me gusta, con un sueldo acorde al mercado, aunque lejos del ambiente familiar que se respiraba en CESANA. Por suerte cuento con algunos partners que comparten mi mismo sentir, y de a poco voy comprendiendo el evidente desgaste del "equipo", por llamar de algún modo al grupo de personas que tienen box contiguo al mío.

Mis trabajos han pasado progresivamente de la falta absoluta de estructura y difusión de roles, a una jerarquía y burocracia absurda que en ocasiones roza en la mala voluntad (es sólo hacer un click! ¿tanto problema por un click?). Irónicamente, esas características han sido inversamente proporcional al disfrute y realización profesional. Así que no sé si simplemente no existe el trabajo perfecto o mi inconformismo no tiene límites.

Quizás el ahogo que a veces me embarga no tiene tanto que ver con la falta de ventanas y la luz artificial, como con las ganas de alejarme de las personas que tiran su mala onda todo el día. Me saca de quicio dar explicaciones y a quién no corresponde más encima.

Una y otra vez, en diversos escenarios, da lo mismo lo que haga, porque cuando estoy a merced de las expectativas ajenas nunca doy lo suficiente, siempre puede ser mejor, así no vale, así cualquiera...trato una y otra vez de recordar el consejo de L. "si tienes la conciencia limpia, sólo calla" y pucha que me cuesta!

Al final día sólo tengo a mi conciencia y sé que he hecho lo mejor que puedo.

7 de noviembre de 2012

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Niña de mis sueños, niña de mis recuerdos...así te voy a llamar. Majaderamente te dedico mis palabras en este espacio, como con la ilusión y el pensamiento mágico de que lleguen a ti por alguna vía. Hablando con tu madre te imaginaba y trataba que mis palabras sirvieran de algo, para cualquier cosa, para sentir que de alguna forma puedo llegar a ti.

Qué pensamientos albergará esa cabecita ensimismada, que imágenes se cruzarán por tu mente entre tanta lectura y silencio ¿te harás preguntas?

Quizás los años, quizás las experiencias, quizás la madurez...quizás.


(PD.: el nombre "Javiera" es karmático en mi vida #truestory)

Memorias :)

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