No sabe la alegría que siento al saber que nuestra modesta escuela rural y especialmente sus niños y niñas permanecen aún en el recuerdo de un grupo de muchachos y muchachas que brindaron y mostraron en la comunidad de El Toco, que se puede construir un mundo mejor.
La función que ustedes cumplían era un rayo de esperanza que transversalmente se insertaba en comunidades rurales y en especial en sus niños, para mostrar una visión nueva de esta caótica sociedad, de niños que con cantos, juegos, dibujos mostraban al mundo que quieren tener su oportunidad, pues sus mentes e intenciones son aún puras e inocentes.
Lamento que el Proyecto "Colmena" deje de sembrar esperanzas, pero en El Toco, su paso no pasó desapercibido y en el rincón de cada sala de nuestro colegio quedo escondida una enseñanza, una palabra de aliento, un abrazo fraterno, una sonrisa amigable, una valiosa esperanza.
Lamentablemente nuestra escuela fue víctima de un robo en el que se llevarón nuestros 20 neetbook y nos dejan sin una valiosa herramienta de trabajo. Pero nuestra mirada apunta a seguir adelante y reponer esos equipos.
Por otro lado afortunadamente estamos muy contentos con los resultados de la prueba SIMCE que nos permite estar dentro de los 25 mejores colegio de la Sexta región, lo que nos tiene muy contentos y generando nuevas estrategias para seguir creciendo.
Quiero manifestarte a tí y a todos los integrantes del Proyecto Colmena que son parte de la historia de nuestra escuela y comunidad y siempre será un honor poder tenerlos de visita.
Un abrazo fraterno para ti Miguel y por tu intermedio a todos tu compañeros
Atte
Juan Cabello Herrera
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4 de junio de 2012
Miel

Tuve un fin de semana lleno de emociones encontradas e intensas (como siempre), tanto así que me quedé en blanco. Quería escribir ayer y no pude. Ni siquiera sé si puedo hacerlo ahora tampoco, siento mis emociones encapsuladas, quizás evitando un desborde innecesario ¿o necesario?
En fin, la cosa es que en este espacio virtual que ha sido testigo de todos mis momentos hace varios años, llegó el momento de dedicar la última entrada a Proyecto Colmena, que llegó a tener su etiqueta propia.
Siento una mezcla de nostalgia y orgullo por todo lo vivido, por todo lo sembrado y por todo lo que quizás aún no se ha cosechado. También siento un poco de ternura al recordarme escribiendo en este mismo blog el día antes de partir a los primeros trabajos, al borde de las lágrimas, sintiendo la pasíón correr por mis venas, apostando todo a una experiencia que no tenía resultados certeros.
Como dicen por ahí, no hay ni buenas ni malas experiencias, sólo experiencias. Así me tomo todas aquéllas cosas que en su momento resultaron un problema y que me hicieron crecer como persona y como profesional. Gané muchas experiencias! amigos y hasta un pololo que amo profundamente.
No me cabe duda de que dejamos huellas en las comunidades a las que fuimos, en personas con nombre y apellido y tal vez en algunas cuyos rostros ya olvidamos. Como alguien dijo el fin de semana, nosotros entregamos una visión de mundo diferente y no fuimos asistencialistas, y lo logramos! eso queríamos, entre otras cosas. No sólo el mundo de las personas que conocimos en Pichidegua cambió, sino también el de todos quienes participaron en mayor o menor medida de este sueño compartido. Y cuando hablo de "cambio" no estoy pensando en lo macro, sino en lo micro. Dos mundos, cuando se conocen y comparten, no vuelven a ser iguales. Y estoy segura (aunque más de alguien me podrá tildar de ilusa) de que no sospechamos los alcances de lo que hicimos o lo que significamos, por ejemplo, en los niños. Más que Proyecto Colmena, los voluntarios. Cuántas veces no nos encontramos diciendo "eres bueno en esto, sigue así!" "¿no te gustaría estudiar después del colegio? se puede"
Me emocioné al leer las palabras de quienes no pudieron ir y al escuchar hablar a los que fueron a la despedida. Mi estado de "bloqueo" no me ha permitido dejar fluir esa emoción, pero sé que está y a ratos se asoma. Me siento tan orgullosa!!! creo que Colmena me dio la fuerza para crear y dirigir PsicoPro (que ahora sacará su primera publicación), porque ya sé que una buena idea, si se complementa con iniciativa y manos que quieran trabajar, lo tiene todo para triunfar.
Éramos muy jóvenes, han pasado ya 4 años...uf!! pero a pesar de la "ingenuidad", la inexperiencia, el exceso de idealismo y la falta de práctica, logramos hacer una organización, reunir a personas valiosísimas y hacer un buen trabajo. Sumando y restando, creo que Colmena sólo suma.
Sí, tengo pena, como me dan pena todas las despedidas y cierres de etapas, pero estoy orgullosa y segura de que el espíritu de esta experiencia no morirá. Un día fuimos 10 personas que decidimos irnos de TVUC porque nuestras ganas de cambiar el mundo eran más fuertes que la identidad y el cariño por una institución. Si no era TVUC, iba a ser en otra parte y nació Colmena. Si no es Colmena, estoy segura que todas y cada una de las abejas de este panal, aportarán al mundo con sus talentos, imprimiendo una visión diferente a cada cosa que hagan, en cualquier ámbito. Es como terminar la U (pero ciertamente con muchos más conocimientos, experiencias y habilidades), despedirte de las salas, de tus compañeros y emprender tu propio vuelo.
El domingo nos graduamos de esta tremenda escuela y el balance es positivo, todos nos llevamos miel para dar y regalar al mundo.
GRACIAS!!!! jamás hubiese llegado a ser lo que soy, si no hubiese sido una abeja más de este hermoso panal. Hasta siempre!
31 de julio de 2010
Anoche me veía en la escuela del Toco, mirando el cielo estrellado como sólo en ese lugar se puede observar. La noche estaba muy azul, incluso el azul se hacía cada vez más intenso, más nítido. Ahí estábamos todos, celebrando. Yo miraba el cielo y veía una lluvia de estrellas de fugaces, algunos también la veían. Sonreía: sólo eso me faltaba para terminar.
Podía sentir las bendiciones que caían sobre todos nosotros, nuestras vidas y nuestros sueños.
26 de julio de 2010
Juntos construimos una historia...perfecta
Esta mañana mis pasos sonaban fríos en el asfalto y lejos quedaban los paisajes, los rostros, los momentos de estos días ¿la última imagen? la tamy-la "leoncita"-sonriendo desde su bicicleta a un costado de la carretera.
La palabra de la semana fue "redondito", porque así salió todo y de paso, así nos fuimos algunas xD
Un par de días bastaron para sentir que todo valió la pena, que nuestro sueño SÍ se realizó. Que Juanito, nuestro brillante y orgulloso Juanito, haya dicho que nos extrañaría porque somos diferentes a los otros tíos que habían ido, me reafirmó que logramos ser diferentes.
Sentía que me faltaba despedirme personalmente del Director, y como el universo se encanrgó de hacer calzar todo a la perfección, a minutos de partir, llamó y pidió hablar conmigo. Sus palabras me emocionaron mucho, no pude dejar de decirle que él era un ejemplo para nosotros, que su vocación es admirable y dejé extendida la mano por si alguna vez se necesita.
Esta vez me sabía los nombres de todos los niños y hasta uno que otro parentezco, aunque nunca terminé de sorprenderme con los enredos de esos árboles genealógicos, como que la mamá de la Noemí era sobrina de la tía Chabela, plop!
Cada segundo fue especial, cada respiro traía una emoción distinta consigo, cada pasillo evocaba un recuerdo, cada persona recordaba una historia.
Hermosos días de sol y noches frías coronaron nuestros días. Varios días sin ducha y los focos en el escenario me recordaron mis primeros trabajos en caravana. Y ahí figuraba yo, tres años después...
Fueron los actores y la música perfecta para cerrar con un final de película, como los musicales gringos, que siempre terminan bien y bailando. Así, tal cual, fue nuestro final.
Varios días de lágrimas previas nos ayudaron a estar más fuertes ese día. Mirábamos a los niños, ya nos sabíamos sus nombres, sus historias, sus gustos, su carácter. Tantas caritas en mi mente....Dios, por favor, que les vaya bien en la vida. Que aprendan a soñar alto, ojalá que hayamos podido mostrarles una ventana que da hacia un camino que ahora se ve lejano, pero hay tanto potencial!!! Juanito se merece ser un científico y emprendedor, la Tamy una bailarina del BAFOCHI, la Caori una artista...¿cómo será el Esteban cuando crezca? ¿cómo le cambiará la voz al Diego? ¿logrará tener algún ticket?
Como nunca, pasé abrazando a los niños, abrazos de oso interminable, besos pegoteados y montoncitos varios (la última moda en el Toco). Cada abrazo del Jeremy me hacía pensar en si su mamá sabrá el hermoso niño que se está perdiendo ¿será verdad que ha trabajado en la fruta y cuidando autos? tal vez si le hubiesen arreglado sus dientes, no tendría problemas de lenguaje y sería uno de los niños más inteligentes de su curso. Si le lavaran las manos, los demás no le harían el vacío; si comiera mejor, no parecería de menor edad.
Aunque metodológicamente hay enormes vacíos, la experiencia nos demostró que hicimos un buen trabajo!!!! recordando a Ana María Haz y su postulado de que o se hace algo bueno o se daña, creo que no hicimos ningún daño. Me sigue pareciendo un final abrupto, pero si fue perfecto será porque tendría que ser así.
Cuando conté que necesitaríamos 40 manzanas bañanadas en chocolate, no podía creerlo. Creí que llegaría tan poca gente...y al final, las niñas dejaron de ir al cumpleaños de una amiga, la señora Chabela a un evento familiar y la señora Elisa ni siquiera quería que operaran a su marido esa semana para poder compartir con nosotros.
Qué manera de comer sopaipillas!! y qué alegría ver el comedor lleno en la despedida real...30 personas. Fue inevitable recordar el día en que nos fuimos de Aleucapi y llegó la única niña que fue todos los días.
Ahora había un radiante sol, los niños jugaban, las tías preparaban sopaipillas y nosotros ordenábamos las salas al ritmo de Víctor y lo lindo que es ser voluntario.
70 voluntarios han pasado por Colmena y 18 meses estuvimos en Pichidegua. La Muni y el Director nos despidieron por la puerta ancha, nos toman como un referente de la juventud sana y proactiva "ojalá hubiese más Colmenas" fue una frase que se repitió.
Don Juan vio cambios en los niños, las mamás comentaban que los niños hacían sus tareas temprano en la mañana para ir a la escuela a las 10. Desde las 2 de la tarde había personas esperándonos en la garita del frente, hasta las 8 de la noche.
No son amigos ni familiares, pero por Dios que hay cariño de por medio!
Cuando pensamos en una intervención constante, desarrollo sustentable, etc. no sabíamos que llegaría el momento de desvincularnos y que ninguno sabría como hacerlo. Un foco de intervención no es lo mismo que una persona con nombre, rostro y apellido.
Juntos construimos una historia, miles de recuerdos, de momentos que esperamos hayan sembrado alegría y sentimiento de comunidad. Semilla que no sabremos si germinará, pero que que sí se sembró.
Es tan fuerte saber que no volveremos, tal vez ninguno de nosotros sabía el apego que le teníamos a las comunidades. Son tantas emociones, es tristeza y felicidad al mismo tiempo. Estoy tremendamente orgullosa de todo el trabajo realizado, de todas las manos que ayudaron a construir esta Colmena, de todas las cosas que pasaron para llegar hasta aquí.
Me sentí en paz, plena, satisfecha, agradecida...una sensación que lo llena todo, que ni siquiera deja pensar, está fuera del lenguaje y las explicaciones, sólo se vive.
Al partir, propuso "¿cerremos la escuela?" y partimos. Tomamos el portón, tal como el primer día y lo cerramos. Nos emocionamos..."adiós querido Toco", "lo logramos" y un abrazo.
-Te quiero
- Yo también...
No fue necesario decir más. En ese momento se completó el círculo y una carta quedó congelada en el bolsillo de mi pantalón.
Un par de días bastaron para sentir que todo valió la pena, que nuestro sueño SÍ se realizó. Que Juanito, nuestro brillante y orgulloso Juanito, haya dicho que nos extrañaría porque somos diferentes a los otros tíos que habían ido, me reafirmó que logramos ser diferentes.
Sentía que me faltaba despedirme personalmente del Director, y como el universo se encanrgó de hacer calzar todo a la perfección, a minutos de partir, llamó y pidió hablar conmigo. Sus palabras me emocionaron mucho, no pude dejar de decirle que él era un ejemplo para nosotros, que su vocación es admirable y dejé extendida la mano por si alguna vez se necesita.
Esta vez me sabía los nombres de todos los niños y hasta uno que otro parentezco, aunque nunca terminé de sorprenderme con los enredos de esos árboles genealógicos, como que la mamá de la Noemí era sobrina de la tía Chabela, plop!
Cada segundo fue especial, cada respiro traía una emoción distinta consigo, cada pasillo evocaba un recuerdo, cada persona recordaba una historia.
Hermosos días de sol y noches frías coronaron nuestros días. Varios días sin ducha y los focos en el escenario me recordaron mis primeros trabajos en caravana. Y ahí figuraba yo, tres años después...
Fueron los actores y la música perfecta para cerrar con un final de película, como los musicales gringos, que siempre terminan bien y bailando. Así, tal cual, fue nuestro final.
Varios días de lágrimas previas nos ayudaron a estar más fuertes ese día. Mirábamos a los niños, ya nos sabíamos sus nombres, sus historias, sus gustos, su carácter. Tantas caritas en mi mente....Dios, por favor, que les vaya bien en la vida. Que aprendan a soñar alto, ojalá que hayamos podido mostrarles una ventana que da hacia un camino que ahora se ve lejano, pero hay tanto potencial!!! Juanito se merece ser un científico y emprendedor, la Tamy una bailarina del BAFOCHI, la Caori una artista...¿cómo será el Esteban cuando crezca? ¿cómo le cambiará la voz al Diego? ¿logrará tener algún ticket?
Como nunca, pasé abrazando a los niños, abrazos de oso interminable, besos pegoteados y montoncitos varios (la última moda en el Toco). Cada abrazo del Jeremy me hacía pensar en si su mamá sabrá el hermoso niño que se está perdiendo ¿será verdad que ha trabajado en la fruta y cuidando autos? tal vez si le hubiesen arreglado sus dientes, no tendría problemas de lenguaje y sería uno de los niños más inteligentes de su curso. Si le lavaran las manos, los demás no le harían el vacío; si comiera mejor, no parecería de menor edad.
Aunque metodológicamente hay enormes vacíos, la experiencia nos demostró que hicimos un buen trabajo!!!! recordando a Ana María Haz y su postulado de que o se hace algo bueno o se daña, creo que no hicimos ningún daño. Me sigue pareciendo un final abrupto, pero si fue perfecto será porque tendría que ser así.
Cuando conté que necesitaríamos 40 manzanas bañanadas en chocolate, no podía creerlo. Creí que llegaría tan poca gente...y al final, las niñas dejaron de ir al cumpleaños de una amiga, la señora Chabela a un evento familiar y la señora Elisa ni siquiera quería que operaran a su marido esa semana para poder compartir con nosotros.
Qué manera de comer sopaipillas!! y qué alegría ver el comedor lleno en la despedida real...30 personas. Fue inevitable recordar el día en que nos fuimos de Aleucapi y llegó la única niña que fue todos los días.
Ahora había un radiante sol, los niños jugaban, las tías preparaban sopaipillas y nosotros ordenábamos las salas al ritmo de Víctor y lo lindo que es ser voluntario.
70 voluntarios han pasado por Colmena y 18 meses estuvimos en Pichidegua. La Muni y el Director nos despidieron por la puerta ancha, nos toman como un referente de la juventud sana y proactiva "ojalá hubiese más Colmenas" fue una frase que se repitió.
Don Juan vio cambios en los niños, las mamás comentaban que los niños hacían sus tareas temprano en la mañana para ir a la escuela a las 10. Desde las 2 de la tarde había personas esperándonos en la garita del frente, hasta las 8 de la noche.
No son amigos ni familiares, pero por Dios que hay cariño de por medio!
Cuando pensamos en una intervención constante, desarrollo sustentable, etc. no sabíamos que llegaría el momento de desvincularnos y que ninguno sabría como hacerlo. Un foco de intervención no es lo mismo que una persona con nombre, rostro y apellido.
Juntos construimos una historia, miles de recuerdos, de momentos que esperamos hayan sembrado alegría y sentimiento de comunidad. Semilla que no sabremos si germinará, pero que que sí se sembró.
Es tan fuerte saber que no volveremos, tal vez ninguno de nosotros sabía el apego que le teníamos a las comunidades. Son tantas emociones, es tristeza y felicidad al mismo tiempo. Estoy tremendamente orgullosa de todo el trabajo realizado, de todas las manos que ayudaron a construir esta Colmena, de todas las cosas que pasaron para llegar hasta aquí.
Me sentí en paz, plena, satisfecha, agradecida...una sensación que lo llena todo, que ni siquiera deja pensar, está fuera del lenguaje y las explicaciones, sólo se vive.
Al partir, propuso "¿cerremos la escuela?" y partimos. Tomamos el portón, tal como el primer día y lo cerramos. Nos emocionamos..."adiós querido Toco", "lo logramos" y un abrazo.
-Te quiero
- Yo también...
No fue necesario decir más. En ese momento se completó el círculo y una carta quedó congelada en el bolsillo de mi pantalón.
"Los recuerdos no radican en los hechos, sino en las personas.
Y como todo ciclo que comienza, también debe terminar.
Somos una colmena con un sueño
y ya es momento de despertar.
Es tiempo de abrir las alas
alzar el vuelo y dejar el hermoso nido que fueron ustedes.
El volver no es predecible
el vernos las caras, sólo está en manos del destino.
Lo único que esperamos
es que construyan una nueva colmena
una mejor, una más grande...
UNA COLMENA PERMANENTE"

Y como todo ciclo que comienza, también debe terminar.
Somos una colmena con un sueño
y ya es momento de despertar.
Es tiempo de abrir las alas
alzar el vuelo y dejar el hermoso nido que fueron ustedes.
El volver no es predecible
el vernos las caras, sólo está en manos del destino.
Lo único que esperamos
es que construyan una nueva colmena
una mejor, una más grande...
UNA COLMENA PERMANENTE"

16 de julio de 2010
Cierre de ciclos
Hace 18 meses partimos la primera vez, 18 meses que para mí tienen el sabor de 2 años completos. No es sólo el trabajo de Pichidegua, es todo lo que hicimos para llegar hasta ahí. Si amiga, ellos son nuestro sueño hecho realidad.
Hace poco volví a reflexionar al respecto. Para mí tiene más peso a estas alturas las cosas que hicimos que las que no hicimos, los logros que los fracasos, prefiero pensar en términos de desafíos que en sentencias.
Mi sueño también era una ONG ultra eficiente, con talentos jóvenes que quisieran dedicar su vida a esto, ayudar a que el voluntariado no muera con la vida laboral, entregar un trabajo de calidad, mejorar la gestión y tantas otras cosas que imaginamos. Si no cumplimos con la impecabilidad de la gestión, si nos equivocamos, si se fue gente muy valiosa, ahora me importa menos que la tranquilidad de haber hecho las cosas de corazón.
Sé que todos los que hemos estado, aunque sea una sola vez, lo hemos hecho de corazón y eso es lo que más vale. Sé que nuestra idea también era que el voluntariado no se quedara en lo romántico y de verdad se hicieran cosas. La vara para medirlo es lo que nunca ha estado claro, por eso, dada la primera etapa que recién se va a cerrar, aunque sean sólo casos individuales, creo que sí logramos cosas positivas en la vida de ciertas personas, además de una experiencia casi mística para nosotros.
No estuve de acuerdo con cerrar en estos trabajos, a mi juicio esto debió haber sido una preparación paulatina, considerando los potentes pequeños lazos que tenemos allá. Pero en fin, hay que aperrar, somos los que somos, estamos los que estamos y haremos lo que haremos. Confío en la magia del Universo que siempre nos ha ayudado a que las cosas finalicen bien, incluso cuando parece imposible. Esta es una de esas oportunidades, quizás en la que más se necesita de esa magia.
No es sólo dejar de ir a Pichidegua, es un recambio de energías, de personas, de visiones. El sueño se ha modificado, pero sigue siendo sueños. Hay mucho por hacer, no nos podemos dormir en esta parte del camino, ahora no.
Me cuesta cerrar etapas, sé que siempre es por algo mejor, pero no deja de sonar una vocecita que dice "no, todavía no", pero nada es eterno.
Cuando escribí "se recolectan sueños", con las ansias de la partida, las expectativas en cero y toda la energía puesto en el proyecto, este día parecía más lejano. Mañana, en el mismo lugar donde comenzó todo, se acabará. Al menos esta etapa.
El segundo semestre también se viene distinto en lo personal, ya va a haber más estructura, un poco más de criterio de realidad y frutos materiales del esfuerzo.
Hoy, hablando de procesos y duelos, sentí este cierre y el apego de no querer hacerlo.
Esta mañana tuve un sueño particular, por fin se me caían los dientes, esto es. También vi que los astros le eran favorables al Personaje en su nueva situación. En el fondo de mi corazón, no he querido cerrar esa historia pero es un deseo inútil. Sigo sin querer hacerlo, pero al menos me decidí a hacerlo.
Para cerrar bien los ciclos necesito partir con el corazón en paz y esa es mi prioridad en este viaje. Creo que tengo que darle vueltas a un par de ideas y poder hablar con calma. Esta vez no necesito respuestas, sólo quiero sentirme tranquila.
En esa escuela empezó todo y es ahí donde acabará. Justamente la última noche la pasaremos en El Toco, puedo imaginar la nostalgia de todos y como lo sentiremos nosotros. Me veo recorriendo los pasillos, las salas...en otro momento lo hubiésemos hecho juntos, como antes. Ahora no será así, pero creo que me lo encontraré en alguna parte del recorrido.
Sin desconocer las cosas que me molestaron de la situación, sé que gran parte de mi rabia es la dificultad para asumir mi derrota. Que ni con los poderes de hada madrina pude dar vuelta la situación. La decepción no acaba con el cariño y aunque no he llegado al punto de decir sinceramente "qué bueno por ti", sí espero que le vaya bien y que su sacrificio valga la pena, que sea feliz...sólo que por ahora no puedo verlo. Quién sabe si tal vez cuando vuelva, en un año y medio más las cosas sean distintas y se pueda reescribir una amistad. O tal vez no, y esto es simplemente el final. Como sea, se acabó.
En esa escuela he vivido las cosas maravillosas y también dolorosas. He iniciado y cerrado ciclos importantísimos de mi vida, etapas e imágenes que estarán grabadas en mi memoria y en mi experiencia. Hermosos vínculos han empezado y han terminado, así como nunca me será indiferente que haya sido el Jose quien le dio rostro a Colmena...aprendí tanto! me llevo tanto Dios mío! jamás las palabras darán fe de lo que siento, de lo que he vivido.
Tal vez es el ánimo de despedida y que "último día nadie se enoja", que incluso he pensado en ese último ciclo que cerré allá y ya no siento el mismo resentimiento. Sigo juzgando su forma de actuar, pero 18 meses después, soy capaz de recordar esos cuatro años con cariño. Es innegable que fue importante en mi camino, como tantas otras personas que ya no están.
Siempre es así, unos llegan, otros se van. Pero para que llegue lo nuevo hay que hacer espacio despidiendo lo que ya no tiene lugar, esa es la parte que me cuesta, pero es lo que debo hacer por un bien mayor. Como otras veces, me mantiene la fe en que sólo de esa manera llegarán cosas mejores y frescas.
Así es el apego...partí la primera vez a trabajos escapando. Partí en Colmena en busca de un sueño y de paso, aire fresco y cosas buenas que compensaran los bruscos cambios que había experiementado mi vida en los meses previos. Colmena se transformó en un refugio y en sinónimo de libertad personal, paradójicamente, me hice dependiente a esa sensación y hoy, temo que se acabe también. Pero como en todo, es la experiencia lo que queda y con todo lo que he vivido, podría morirme tranquila, esa es mi vara para medir que sí valió la pena.

No utilizar nada
No desear nada
Está lleno de fuerza
Sin miedos, sabio, iluminado
Ha dejado todo tras de sí
Ve su pureza a través de la virtud
Ha llegado al final del camino
Más allá del río de todas sus vidas
Y de todas sus muertes
Más allá del dolor y del infierno
Más allá de júbilo del cielo
A través de la virtud de su pureza
Ha llegado al final del camino
Todo lo que quería hacer, lo hizo
Y ahora es Uno
(Dhammapada)
Mi sueño también era una ONG ultra eficiente, con talentos jóvenes que quisieran dedicar su vida a esto, ayudar a que el voluntariado no muera con la vida laboral, entregar un trabajo de calidad, mejorar la gestión y tantas otras cosas que imaginamos. Si no cumplimos con la impecabilidad de la gestión, si nos equivocamos, si se fue gente muy valiosa, ahora me importa menos que la tranquilidad de haber hecho las cosas de corazón.
Sé que todos los que hemos estado, aunque sea una sola vez, lo hemos hecho de corazón y eso es lo que más vale. Sé que nuestra idea también era que el voluntariado no se quedara en lo romántico y de verdad se hicieran cosas. La vara para medirlo es lo que nunca ha estado claro, por eso, dada la primera etapa que recién se va a cerrar, aunque sean sólo casos individuales, creo que sí logramos cosas positivas en la vida de ciertas personas, además de una experiencia casi mística para nosotros.
No estuve de acuerdo con cerrar en estos trabajos, a mi juicio esto debió haber sido una preparación paulatina, considerando los potentes pequeños lazos que tenemos allá. Pero en fin, hay que aperrar, somos los que somos, estamos los que estamos y haremos lo que haremos. Confío en la magia del Universo que siempre nos ha ayudado a que las cosas finalicen bien, incluso cuando parece imposible. Esta es una de esas oportunidades, quizás en la que más se necesita de esa magia.
No es sólo dejar de ir a Pichidegua, es un recambio de energías, de personas, de visiones. El sueño se ha modificado, pero sigue siendo sueños. Hay mucho por hacer, no nos podemos dormir en esta parte del camino, ahora no.
Me cuesta cerrar etapas, sé que siempre es por algo mejor, pero no deja de sonar una vocecita que dice "no, todavía no", pero nada es eterno.
Cuando escribí "se recolectan sueños", con las ansias de la partida, las expectativas en cero y toda la energía puesto en el proyecto, este día parecía más lejano. Mañana, en el mismo lugar donde comenzó todo, se acabará. Al menos esta etapa.
El segundo semestre también se viene distinto en lo personal, ya va a haber más estructura, un poco más de criterio de realidad y frutos materiales del esfuerzo.
Hoy, hablando de procesos y duelos, sentí este cierre y el apego de no querer hacerlo.
Esta mañana tuve un sueño particular, por fin se me caían los dientes, esto es. También vi que los astros le eran favorables al Personaje en su nueva situación. En el fondo de mi corazón, no he querido cerrar esa historia pero es un deseo inútil. Sigo sin querer hacerlo, pero al menos me decidí a hacerlo.
Para cerrar bien los ciclos necesito partir con el corazón en paz y esa es mi prioridad en este viaje. Creo que tengo que darle vueltas a un par de ideas y poder hablar con calma. Esta vez no necesito respuestas, sólo quiero sentirme tranquila.
En esa escuela empezó todo y es ahí donde acabará. Justamente la última noche la pasaremos en El Toco, puedo imaginar la nostalgia de todos y como lo sentiremos nosotros. Me veo recorriendo los pasillos, las salas...en otro momento lo hubiésemos hecho juntos, como antes. Ahora no será así, pero creo que me lo encontraré en alguna parte del recorrido.
Sin desconocer las cosas que me molestaron de la situación, sé que gran parte de mi rabia es la dificultad para asumir mi derrota. Que ni con los poderes de hada madrina pude dar vuelta la situación. La decepción no acaba con el cariño y aunque no he llegado al punto de decir sinceramente "qué bueno por ti", sí espero que le vaya bien y que su sacrificio valga la pena, que sea feliz...sólo que por ahora no puedo verlo. Quién sabe si tal vez cuando vuelva, en un año y medio más las cosas sean distintas y se pueda reescribir una amistad. O tal vez no, y esto es simplemente el final. Como sea, se acabó.
En esa escuela he vivido las cosas maravillosas y también dolorosas. He iniciado y cerrado ciclos importantísimos de mi vida, etapas e imágenes que estarán grabadas en mi memoria y en mi experiencia. Hermosos vínculos han empezado y han terminado, así como nunca me será indiferente que haya sido el Jose quien le dio rostro a Colmena...aprendí tanto! me llevo tanto Dios mío! jamás las palabras darán fe de lo que siento, de lo que he vivido.
Tal vez es el ánimo de despedida y que "último día nadie se enoja", que incluso he pensado en ese último ciclo que cerré allá y ya no siento el mismo resentimiento. Sigo juzgando su forma de actuar, pero 18 meses después, soy capaz de recordar esos cuatro años con cariño. Es innegable que fue importante en mi camino, como tantas otras personas que ya no están.
Siempre es así, unos llegan, otros se van. Pero para que llegue lo nuevo hay que hacer espacio despidiendo lo que ya no tiene lugar, esa es la parte que me cuesta, pero es lo que debo hacer por un bien mayor. Como otras veces, me mantiene la fe en que sólo de esa manera llegarán cosas mejores y frescas.
Así es el apego...partí la primera vez a trabajos escapando. Partí en Colmena en busca de un sueño y de paso, aire fresco y cosas buenas que compensaran los bruscos cambios que había experiementado mi vida en los meses previos. Colmena se transformó en un refugio y en sinónimo de libertad personal, paradójicamente, me hice dependiente a esa sensación y hoy, temo que se acabe también. Pero como en todo, es la experiencia lo que queda y con todo lo que he vivido, podría morirme tranquila, esa es mi vara para medir que sí valió la pena.

No utilizar nada
No desear nada
Está lleno de fuerza
Sin miedos, sabio, iluminado
Ha dejado todo tras de sí
Ve su pureza a través de la virtud
Ha llegado al final del camino
Más allá del río de todas sus vidas
Y de todas sus muertes
Más allá del dolor y del infierno
Más allá de júbilo del cielo
A través de la virtud de su pureza
Ha llegado al final del camino
Todo lo que quería hacer, lo hizo
Y ahora es Uno
(Dhammapada)
Todo encuentra el lugar que le corresponde. Aprecias el sentido de todas las experiencias de tu vida y aceptas con alegrías las condiciones humanas de la vida en la Tierra. Si puedes decir sí a todo, se acaba la lucha y tu danza es una con la danza del Universo.
Sientes que puedes encontrar la satisfacción en ti mismo, que en ti está todo lo que has buscado fuera de ti.
Sientes que puedes encontrar la satisfacción en ti mismo, que en ti está todo lo que has buscado fuera de ti.
15 de marzo de 2010
Extraños 23 años y segundo cumpleaños de Colmena
Dada la contingencia no pude escribir ayer, como me gusta hacerlo. Tercer cumpleaños que registro en este blog y cada uno tiene una magia particular y especial.
La contingencia ha provocado que nada sea "normal", que lo que siempre funcione ya no funcione, que no recuerde qué día es y de que cada sueño que tengo esté relacionado con el terremoto.
Y debido a la misma contingencia, este año figuraba yo en Lo Argentina con mis amigos de Proyecto Colmena (aunque faltaron varios muy importantes), que con torta en mano me cantaron el cumpleaños feliz. Luego 23 vueltas y a romper una piñata, que viajó en una caja desde santiago, como un hermoso detalle (me encantan los detalles), esperando el momento preciso.
Al menos unas 3 veces me habrán cantado el cumpleaños feliz los niños, recibí cartas, dibujos y muchos abrazos apretados.
Mis ojos vieron tantos sueños en el suelo, tanto miedo, tanta fe...y hasta sentido del humor. Las manos pican por trabajar y nuvamente me inhundó la sensación de parar mi vida para dedicarme sólo a eso. Siento que no tengo descanso mental de ese tema, el saber que podía llegar a mi casa-esté como esté, sigue estando-a mi cama, que podía comer algo y meterme a internet, me hacía palpar el sentido de responsabilidad que tengo: si yo no tengo el trauma, es porque se necesita que no lo tenga, para movilizarme, para escuchar, para hacer lo que sea.
A veces se mira en menos lo "recreativo" y yo lo encuentro tan importante. Lo dije la noche de mi cumpleaños: nosotros podemos apagar la tele y escuchar música, pero ellos no. Un rato de descanso mental por Dios que es justo y necesario...en fin, tengo muchas ideas y ganas, pero ahora debo sopesar mis tiempos, y me siento como mirando a través de un vidrio cómo los otros sí pueden hacerlo.
Nuevamente, como todo por estos días, la atención se desvió al terremoto.
Volviendo a mi cumpleaños, un poco antes de las 12 tuve un hermoso regalo: un mensaje de texto de mi prima Javi. Me emocioné mucho! retuve mis lágrimas, miré al cielo y vi caer una estrella fugaz...mi sueño tenía razón. La veía pequeña, como la recuerdo, pero de mi porte. Me abrazaba tímidamente y yo le respondía el abrazo muy sorprendida, miraba a alguien y le decía "¡me está abrazando! por fin"
Este año mi padre se acordó de mi cumpleaños y me envió un mensaje de texto que no pude responder. A los minutos, recibí la llamada que-como no sonó a las 12-pensé que no iba a recibir. Fue extraño (en especial la última frase visceral) pero agradable, me alegró escuchar su voz. Cuando comentó que estaba terminando el diplomado, no podía creer el tiempo que había pasado. Quedé con muchas ganas de fumarme un cigarro, pero bien. Esta vez no me costó volver a mi vida, no fue anacrónico, aunque también pude ser porque por estos días yo no he tenido conciencia del tiempo. Ella me entendió y lo dijo por mí, es nostalgia por su persona, no es querer volver el tiempo atrás. Es un cariño tranquilo, son sinceros buenos deseos. Es la normalización de lo que antes era anormal y la gratitud de mirar la pena hacia atrás.
Compartí este fin de semana con buenos amigos, casi los mismos que me acompañaron el año anterior, y me puso muy contenta sentir su cariño, tener recuerdos comunes, ser parte de sus anécdotas y ellos de las mías, sentido del humor propio y la confianza para compartir trozos de nuestra historia, entre risas y emoción.
Durante el día tenía flash back de mi casa, de mi tata. La preocupación me tiene intranquila. Llevan una semana durmiendo en la camioneta, su voz está triste y de a poco va diciendo pedacitos de verdad. Mi mamá sugirió dejar algo en nuestra pieza, pero calló "...es que...tu pieza ya no es la misma que era antes". Pensaba en nuestra casa, en todas las veces que he escrito de lo especial que es para nosotros, en lo hermosa que la dejamos hace un mes, en todo lo que ahí he vivido y se me apretaba el corazón. Recuerdo la primera vez que fuimos después de la muerte de mi abuela, había pasado casi un año sin que nadie entrara por esa puerta. La tierra lo cubría todo, había objetos oxidados, las plantas se habían secado, todo era un desastre. Fue tan triste!! ¿cómo será volver ahora? Otro duelo para mi tata ¿tendrá energías? ni siquiera hemos removido nuestros escombros en Santiago y, paradójicamente, él y mi tío fueron ayudados todo el día por jóvenes voluntarios. Mi tata, mi casa, serán un recuerdo para esos jóvenes, serán una historia y emociones, como lo son para mí las historias que he conocido y las casas que he visitado...y es mi casa! es mi familia!
En un momento de la tarde, Vitoco trae unas maderas y me muestra cómo puede martillar. Al ratito después me entrega una pequeña mesita fabricada por él "espero que le sirva tía" y me hizo recordar porqué estaba allí.
Para terminar el día, un apagón de Atacama a Chiloé. Mi mamá me esperaba con una torta y su regalo. Conversamos con un vaso de bebida, saturadas de cansancio. Temí que se tratara de otra réplica y que una vez más estuviera mi mamá sola y sin luz, mi tata en el campo y yo viajando incomunicada, en un cumpleaños...esta vez el mío.
Y para hacer todo más extraño aún, un inesperado "te quiero" al rededor de la media noche remeció una vez más todas mis emociones, como si el fin se semana no hubise sido suficiente. Sonreí con tristeza, como adivinando la añoranza que volveré a sentir.
No sé en qué minuto pasó mi cumpleaños y no puedo sacar de mí la sensación de caos y desorganización permanente, ni el tumulto de cosas que pasan por mi mente. Sólo sé que de todos modos me queda una dulce sensación al recordar que ayer fue mi cumpleaños, que estuve en Lo Argentina y que desperté cantando Sui Generis.
Y debido a la misma contingencia, este año figuraba yo en Lo Argentina con mis amigos de Proyecto Colmena (aunque faltaron varios muy importantes), que con torta en mano me cantaron el cumpleaños feliz. Luego 23 vueltas y a romper una piñata, que viajó en una caja desde santiago, como un hermoso detalle (me encantan los detalles), esperando el momento preciso.
Al menos unas 3 veces me habrán cantado el cumpleaños feliz los niños, recibí cartas, dibujos y muchos abrazos apretados.
Mis ojos vieron tantos sueños en el suelo, tanto miedo, tanta fe...y hasta sentido del humor. Las manos pican por trabajar y nuvamente me inhundó la sensación de parar mi vida para dedicarme sólo a eso. Siento que no tengo descanso mental de ese tema, el saber que podía llegar a mi casa-esté como esté, sigue estando-a mi cama, que podía comer algo y meterme a internet, me hacía palpar el sentido de responsabilidad que tengo: si yo no tengo el trauma, es porque se necesita que no lo tenga, para movilizarme, para escuchar, para hacer lo que sea.
A veces se mira en menos lo "recreativo" y yo lo encuentro tan importante. Lo dije la noche de mi cumpleaños: nosotros podemos apagar la tele y escuchar música, pero ellos no. Un rato de descanso mental por Dios que es justo y necesario...en fin, tengo muchas ideas y ganas, pero ahora debo sopesar mis tiempos, y me siento como mirando a través de un vidrio cómo los otros sí pueden hacerlo.
Nuevamente, como todo por estos días, la atención se desvió al terremoto.Volviendo a mi cumpleaños, un poco antes de las 12 tuve un hermoso regalo: un mensaje de texto de mi prima Javi. Me emocioné mucho! retuve mis lágrimas, miré al cielo y vi caer una estrella fugaz...mi sueño tenía razón. La veía pequeña, como la recuerdo, pero de mi porte. Me abrazaba tímidamente y yo le respondía el abrazo muy sorprendida, miraba a alguien y le decía "¡me está abrazando! por fin"
Este año mi padre se acordó de mi cumpleaños y me envió un mensaje de texto que no pude responder. A los minutos, recibí la llamada que-como no sonó a las 12-pensé que no iba a recibir. Fue extraño (en especial la última frase visceral) pero agradable, me alegró escuchar su voz. Cuando comentó que estaba terminando el diplomado, no podía creer el tiempo que había pasado. Quedé con muchas ganas de fumarme un cigarro, pero bien. Esta vez no me costó volver a mi vida, no fue anacrónico, aunque también pude ser porque por estos días yo no he tenido conciencia del tiempo. Ella me entendió y lo dijo por mí, es nostalgia por su persona, no es querer volver el tiempo atrás. Es un cariño tranquilo, son sinceros buenos deseos. Es la normalización de lo que antes era anormal y la gratitud de mirar la pena hacia atrás.
Compartí este fin de semana con buenos amigos, casi los mismos que me acompañaron el año anterior, y me puso muy contenta sentir su cariño, tener recuerdos comunes, ser parte de sus anécdotas y ellos de las mías, sentido del humor propio y la confianza para compartir trozos de nuestra historia, entre risas y emoción.Durante el día tenía flash back de mi casa, de mi tata. La preocupación me tiene intranquila. Llevan una semana durmiendo en la camioneta, su voz está triste y de a poco va diciendo pedacitos de verdad. Mi mamá sugirió dejar algo en nuestra pieza, pero calló "...es que...tu pieza ya no es la misma que era antes". Pensaba en nuestra casa, en todas las veces que he escrito de lo especial que es para nosotros, en lo hermosa que la dejamos hace un mes, en todo lo que ahí he vivido y se me apretaba el corazón. Recuerdo la primera vez que fuimos después de la muerte de mi abuela, había pasado casi un año sin que nadie entrara por esa puerta. La tierra lo cubría todo, había objetos oxidados, las plantas se habían secado, todo era un desastre. Fue tan triste!! ¿cómo será volver ahora? Otro duelo para mi tata ¿tendrá energías? ni siquiera hemos removido nuestros escombros en Santiago y, paradójicamente, él y mi tío fueron ayudados todo el día por jóvenes voluntarios. Mi tata, mi casa, serán un recuerdo para esos jóvenes, serán una historia y emociones, como lo son para mí las historias que he conocido y las casas que he visitado...y es mi casa! es mi familia!
En un momento de la tarde, Vitoco trae unas maderas y me muestra cómo puede martillar. Al ratito después me entrega una pequeña mesita fabricada por él "espero que le sirva tía" y me hizo recordar porqué estaba allí.
Para terminar el día, un apagón de Atacama a Chiloé. Mi mamá me esperaba con una torta y su regalo. Conversamos con un vaso de bebida, saturadas de cansancio. Temí que se tratara de otra réplica y que una vez más estuviera mi mamá sola y sin luz, mi tata en el campo y yo viajando incomunicada, en un cumpleaños...esta vez el mío.Y para hacer todo más extraño aún, un inesperado "te quiero" al rededor de la media noche remeció una vez más todas mis emociones, como si el fin se semana no hubise sido suficiente. Sonreí con tristeza, como adivinando la añoranza que volveré a sentir.
No sé en qué minuto pasó mi cumpleaños y no puedo sacar de mí la sensación de caos y desorganización permanente, ni el tumulto de cosas que pasan por mi mente. Sólo sé que de todos modos me queda una dulce sensación al recordar que ayer fue mi cumpleaños, que estuve en Lo Argentina y que desperté cantando Sui Generis.
2009
3 de febrero de 2010
Resignificación

Tantas veces hemos preguntado ¿qué es ser voluntario? y mi respuesta se parece bastante a la de la señorita C., porque creo que es un estilo de vida. No lo entiendo como los "niños buenos" que "ayudan a los pobres", sino que es una actitud de vida de respeto por el otro en tanto ser humano, igual de digno y hermoso que cualquier otro. Es reconocer la esencia de las personas más allá de un rol o una posición social, es sentarse a conversar con alguien que no conoces, compartir un pastel de choclo, aceptar una invitación a pasar una casa muy distinta a la tuya, saludar a las personas que se cruzan en tu camino, abrazar a una persona que está triste, escuchar, reír, sonreír con la sonrisa de un niño, maravillarse con las cosas simples, valorar los pequeños gestos de cariño e incipiente confianza, compartir un momento...

Es también dormir en un colchón con pulgas, comer con 15 personas la comida Junaeb, improvisar actividades, disfraces, canciones, gritos, bailes, discursos, shows; dar rienda suelta a la creatividad, tener tolerancia, sacarse fotos en medio de la carretera, fumar en la cancha para recuperar la dignidad de un gran ridículo, alegarse de volver a ver viejos rostros, enviar y recibir correos, recibir un globo que dice "sonríe", regalar una mariposa, escuchar sorpresivas palabras, decir otras que no pensabas decir, agradecer cada momento, extrañar el campo, las estrellas, la vida en comunidad, los abrazos de los niños, las sonrisas con dientes de menos...

Sólo fue una semana y creo que no me pude conectar tanto como otras veces con estas sensaciones, aunque sí lo hice en gran medida. Tal vez el estar hasta el día anterior pendiente de las fichas, muy enferma, pensando en mi futuro profesional, reflejando mi inseguridad y el haber estado menos días, creo que influyó.
Volver al Toco, por tercera vez! fue especial. Tres veces....Colmena existe y ahora tiene historia...nos reencontramos el equipo Ma-No-Fer inesperadamente y terminamos despidiéndonos con lágrimas en los ojos, los tres por igual. Los mismos pasillos, el mismo cielo, el mismo abrazo...pero ya no éramos solamente tres y nada tenía que ver la energía de ese momento, con la de un año atrás, para bien o para mal. Nos sumergimos en la saudade de un instante, en las imágenes que rondaban nuestras mentes, explicando los recuerdos que para nosotros son sólo sentimientos que se comparten en silencio. Breves instantes de emociones intensas, de encuentros y desencuentros, de contrastar el ayer y el hoy...hace una año las cosas no eran así, la historia hubiese sido otra y el reencuentro sólo de los tres.

Un año después, recién, me siento en paz con mi labor en Colmena. De pronto entendí que el que no tenga una personalidad llamativa no significa que haya sido una mala jefa, que el que mi presencia no sea imponente no quiere decir que no pueda liderar a un grupo, que a veces se necesitan personas que escuchen y logren consensos antes de actuar, que cada persona es única en su estilo y no por eso menos valiosa, que si no hubiese sido por la organiación que había a la base de esa gran experiencia, las cosas no hubiesen salido tan bien; que cada uno aporta algo al trabajo en equipo y el resultado es la sinergia.

Gracias a mi supervisora entendí que el no destacar por algo en particular no es sinónimo de ser mediocre, sino que la personalidad se despliega en forma armónica, ayudando a co-construir. Así pude dar sentido a las palabras que recibí de regalo en esta oportunidad y tratar de imaginar porqué algunas personas dicen que irradio calma, cuando yo no lo siento así.
La "sutileza" con que dijeron que resolvía los problemas, que hacía parecer que se ma hacía "tan fácil", puede que sea una mezcla de mi personalidad, de la experiencia y de la capacidad de actuar pese al miedo, porque tampoco he sentido que haya sido "sutil" y menos aún que ma haya sido "fácil".
Tal vez los árboles no me dejaron ver el bosque y lo que yo tildaba de "débil" en realidad puede haber sido esa sutileza, "la mano suave pero inteligente" como lo describió Miguel. Lo que yo encontraba similar a estar paralizada, tal vez era esperar el momento preciso, como puede que no.
Soy una convencida de que las personas están en el lugar y hora correctos para cada cosa y si me tocó estar en los inicios de Colmena, con todas sus circusntancias, es porque mi energía era necesaria en ese momento y ahora puede servir de ayuda a otros.
No hay una sola forma de hacer bien las cosas, "el personaje" me lo dijo muchas veces, pero no le creía, porque escuchaba las voces del exterior, del entorno que me decía lo contrario, que hablaba de miedos, de alarma, de que hay que cuidar la imagen, que no lo podría hacer tan bien como otros, que lo que decía estaba bien pero era mejor lo otro, que "lo que tienes que hacer es..." y así.
Ya no siento miedo a esas voces de alarma ni creo que deba escuchar a los otros antes que a mí misma.
Esto es un proceso tan interno, anacrónico y personal que dudé en exponerlo, pero la verdad es que cruzó estos mini trabajos y necesito dejar registro para no olvidarlo, por si alguna vez vuevo a dudar.
4 de septiembre de 2009
El día en que renuncié a Colmena
Plasmado por
Adnai
a las
23:22
3
pensamientos
Etiquetas: experiencias, fotos personales, Proyecto Colmena
Etiquetas: experiencias, fotos personales, Proyecto Colmena

- Me levanté a penas después del terremoto del día anterior.
- Me descubrieron hablando muy fuerte, con mi verborrea habitual. Evidente estado ansioso
- Tuve una sesión con Felipe en que jugamos una hora a exactamente lo mismo una y otra vez, hasta la despedida que fue abrupta y me dejó con una sensación extraña y desagradable.
- Luego atendí a la Martina, la pequeña oposicionista desafiante. La sesión terminó con una pataleta de aquellas, "arruinó" el dibujo que hicimos juntas, lanzó la silla y todo lo que encontró, para despedirse finalmente diciéndome tonta y tirando escupos. Genial...
- Me encontré con Javier y con el lolito que me regaló un cigarro ¡lo necesitaba!
- Me fumé dos cigarros más antes de entrar a la reunión, la esperada reunión.
- Me sudaron las manos y temblaba de frío nervioso. La hora pasaba, pensé tantas cosas pero no podía hablar. De repente de nuevo me quise quedar, sobretodo cuando hicieron el recuento desde marzo, con el logo original. Me dio nostalgia, pena...recordé mi sueño del matrimonio. Miraba las caras nuevas y antiguas y de verdad sentí esperanza en lo que viene.
- No había comido ni bebido nada desde las 13.00 y era tarde.
- Me enteré de que nunca me enviaron el mail anunciando el nacimiento, aunque no me sorprendió.
- Mi mamá me cuenta su sueño en que mi tata moría y me decía que aprovechara de decirle cupanto lo quiero en los últimos minutos. La Andito le dijo que no era un sueño. Justo he pensado tanto en aquello. Mientras más cerca físicamente, más lejos emocionalmente.
- Vi nuevamente su blog. Yo me hubiese ofrecido en otro momento, como el anterior.Yo también he andado nostálgica y tengo ganas de contarle el día de hoy, entre tantas otras cosas.
El día en renuncié a Colmena, públicamente, fue un día lleno de tensiones y emociones a flor de piel. Pero me sentí orgullosa: de habernos atrevido, de haber convocado a tanta gente que quiere seguir con este sueño, de todo lo que hice sin saber hacer nada de ello, de los amigos que conocí, de los miedos que enfrenté, de sentirme escuchada, de tener confianza en nuestro equipo, de la esperanza que me dio el día de hoy y la catarsis.
Esteban no me dijo nada, pero advertí un pequeño detalle que me dijo mucho. Algo distinto en su abrazo, un gesto adicional que saltó a mi vista y me encantó. Gracias en silencio.
El día en que renuncié a Colmena estuvo la Dani Anacona, muy importante en mi historia en este voluntariado. Lástima que no alcanzó a estar en mi despedida. Había mucha gente y de verdad me sentí tremendamente orgullosa del grupo que hemos formado.

Me recordaron que el 12 está la segunda reunión con los dirigentes de Lo Argentina ¡qué alegría! allá todo ha resultado tan bien...recordé a la tía Paulina y el entusiasmo de la gente, que esperará con todo listo esa próxima visitas ¡en realidad hemos hecho grandes cosas! En El Toco es distinto, pero le cambiamos la vida a la señora Elisa, le abrimos un mundo nuevo a Cristopher ¡y llenamos la escuela el último día!
Me faltaron palabras, me dieron ganas de llorar. Ya era tarde y todos queríamos irnos.
La Paci (^^) me dijo palabras tan lindas, que las agradezco en el corazón. Al despedirnos, me recordó que apoyaba mi decesión de salir y yo le recordé que hoy comenzó su carrera en Colmena. El mismo día en que yo, quien la llevé hasta ahí, daba un paso al costado.
La Paci (^^) me dijo palabras tan lindas, que las agradezco en el corazón. Al despedirnos, me recordó que apoyaba mi decesión de salir y yo le recordé que hoy comenzó su carrera en Colmena. El mismo día en que yo, quien la llevé hasta ahí, daba un paso al costado.
Esteban no me dijo nada, pero advertí un pequeño detalle que me dijo mucho. Algo distinto en su abrazo, un gesto adicional que saltó a mi vista y me encantó. Gracias en silencio.
El día en que renuncié a Colmena estuvo la Dani Anacona, muy importante en mi historia en este voluntariado. Lástima que no alcanzó a estar en mi despedida. Había mucha gente y de verdad me sentí tremendamente orgullosa del grupo que hemos formado.

Me recordaron que el 12 está la segunda reunión con los dirigentes de Lo Argentina ¡qué alegría! allá todo ha resultado tan bien...recordé a la tía Paulina y el entusiasmo de la gente, que esperará con todo listo esa próxima visitas ¡en realidad hemos hecho grandes cosas! En El Toco es distinto, pero le cambiamos la vida a la señora Elisa, le abrimos un mundo nuevo a Cristopher ¡y llenamos la escuela el último día!

Hay tantas cosas que siento hacen que valga la pena todo el esfuerzo, tiempo, a veces lágrimas, a veces risas. Noches en vela, largas listas de mails, una actividad cada semana durante un año y medio. Además, he hecho grandes amigos, he vivido experiencias maravillosas, con la gente de las localidades y con los amigos voluntarios. Hay un trozo de mi en Colmena, hay un trozo de mi vida, de las cosas que más me importan: mis amigos, mis ideales, mis amores y la huella indeleble de su presencia hasta en lo más íntimo de mi mundo. También hay parte de él ahí, y por lo tanto, de mí. Cada noche miro el afiche que pegué en mi closet, recuerdo su trasnoche y me río de las paradojas de la vida.

Otro ciclo que se cierra, otro duelo para estos días. Para mí también es cerrar gran parte de mi vida universitaria. La universidad fue difícil en muchos sentidos, pero lejos lo mejor de estos años han sido las experiencias de voluntariado, en Calcuta, en TVUC, en Colmena. Ahora tengo que centrarme en terminar-por fin-mi carrera. Tengo tanto que aprender, tanto que pensar, tanto por equivocarme!
Me voy de Colmena con la certeza de que todo fluirá hacia un mucho mejor trabajo, con plena confianza en mi gente, muy orgullosa de haber contribuido con todo mi corazón y energías a levantar este proyecto, una idea loca que nos ha cambiado la vida a todos y sigue moviendo una cantidad vertiginosa de energía en el Universo.
Hoy me voy de Proyecto Colmena y continúo con incertiumbre total, y bastante nostalgia, por el camino que estoy trazando para mi vida. Me falta tener un hijo, escribir un libro y hasta plantar el árbol, pero estoy orgullosísima de haber dado mi 101% en crear este voluntariado, que finalmente ha resultado ser un grupo de amigos de gente maravillosa, que cada día quiero más.
Adiós y gracias por los abrazos.
28 de julio de 2009
El adiós que aún no puedo decir
Plasmado por
Adnai
a las
20:07
2
pensamientos
Etiquetas: experiencias, fotos personales, Proyecto Colmena
Etiquetas: experiencias, fotos personales, Proyecto Colmena
En el verano, en la famosa actividad del reloj, dije que la mejor experiencia de mi vida ha sido ir a trabajos y aunque tuve unas vacaciones soñadas en Brasil, sigo manteniendo esa opinión. La última noche de estos trabajos me detuve a mirar el cielo y di gracias por enésima vez por haberme atrevido a ir a Salamanca 2007 ¿cómo sería la Macka sin esa experiencia?Creo que ni siquiera soy capaz de enumerar bien todas las maravillas que han dejado esas experiencias en mí. He crecido un 1000%, amplié mi visión de mundo, me enamoré de la vida y los momentos, conocí a mis mejores amigos, aprendí a amar a las personas por lo que son, sentí mi vocaciión, fue la primera vez que me sentí cómoda y acogida de verdad por un grupo.
Así como me sorprendí al saber que Víctor tenía serios problemas para relacionarse con la gente antes de El Toco, tal vez los que me conocen desde trabajos no se imaginan lo tímida que era, que pasé mis primeros años de universidad de hermitaña, que hubo un período de mi vida en que decidí no apegarme a nada ni a nadie para no sufrir su pérdida y me volví fría, que cuando me conocieron estaba sumergida en una terrible depresión, que me levantaba los viernes sólo para ir a reunión y que trabajos y la danza era lo único que me movía y me salvaba por esos días.
Tal vez no se imaginan lo sorprendida que me sentí cuando hablaban de mí como una persona tierna y sonreían al decir mi nombre...me demoré mucho en asumir que esa a la describían era yo.
¿Cuándo antes había estadi rodeada de tanta gente hermosa? ¿cuándo antes se habían preocupado tanto por mí en un grupo? ¿cuándo antes me habían considerado tanto? ¿cuándo antes me hicieron sentir tan querida en las buenas y en las malas?
Volví a abrazar como a mí me gusta. Me reencontré con mi lado más dulce, hice grandes amigos y compartí grandes experiencias. Eso es clave...¿cómo poder transmitir a otra persona todas las cosas que vives en trabajos? quieres empezar a hablar y vienen mil ideas, sentimientos, ansiedad en el estómago y no sabes por dónde partir ¡son tantas cosas! creo que compartir esas cosas tan grandes e inexplicables te unen mucho a esas personas y aunque no sean tus amigos después, siempre serán especiales por haber estado en ese lugar contigo.
Había hecho otro tipo de trabajo voluntario en hospitales, pero de este tipo no. Me metí fundamentalemente para esapar de mi vida en ese momento y volví renovada, feliz y con algo que me motivaba a seguir.
Renové mi compromiso con las personas y reafirmé que quería trabajar con ellas, haciendo lo que fuera. Sobretodo estando en caravana, aprendí el valor de una sonrisa, de una palabra amable, de un apretón de manos dado con el corazón ¡esas son las cosas que valen esta vida!
Después, ya en Colmena, el compromiso se hizo más fuerte, porque ahora queríamos hacer un buen trabajo...meta bastante ambiciosa.
Colmena me ha significado muchas horas menos de sueño, un par de alergias de estrés, faltar a mis seguimientos de reiki, a veces dejar de ver a mis amigas del colegio, quebrarme la cabeza buscando una solución, discutir con varias personas (no siempre de manera constructiva), varias críticas a veces dolorosas, dedicar menos tiempo a la U. Pero también ha significado un gran compromiso con un estilo de vida que quiero seguir, un reencuentro con mis ideales más profundos, una opción para volver a soñar, un vivo ejemplo de que querer es poder, reafirmar incluso mi fe en Dios al ver como todo siempre va en la dirección correcta, un escalafón gigante de crecimiento personal...volver a confiar en mí ha sido el más grande desafío de este año, en todos los ámbitos de la vida.
Me quedo con las sonrisas, las gracias de la señora Elisa, las historias de los niños y mujeres que conocí, la emoción de don Omar, las bromas del Cristopher, el cariño de Vitoco y su perrita "Colmena", la confianza de las mujeres que me contaron parte de sus vidas sin conocerme, las esperanzas de los dirigentes, las sopaipillas que no alcancé a degustar, las figuras en cerámica, los colgantes de macramé, los voluntarios que se quedaron a pesar de su frustración, las incontables risas y anécdotas, los momentos íntimos y personales que llevo en mi corazón, la tía Irene, el osito gominola, la peluca rubia, los cantos "lana" al calor de la salamandra y tantas otras cosas!!!
Aún no acepto de que esta fue mi despedida...
Con el corazón lleno de emoción sólo puedo darte las gracias Dios mío por colocarme en el momento justo con las personas precisas y por demostrarme que de los sueños sí pueden nacer grandes obras.
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