13 de junio de 2012

Día Bipolar

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Pasé de las rumiaciones sobre mis conflictos familiares, a la alegría compartida con V. Luego la llamada de Isabel me hizo volver a la realidad: no me habían avisado que tenía un paciente a las 15.00 y yo estaba en mi casa. Tenía que entregar un informe y dar un diagnóstico de síndrome de Asperger. Por más que corrí, llegué a las 15.50. 
La molestia de los padres cedió pronto y dio paso a una muy buena conversación. Ellos ya lo habían pensado y se lo tomaron bien. Pero lo importante de la historia ocurre al final. Analizamos si decirle o no a J. sobre lo que tiene. Saqué mi discurso pro-diagnóstico (en estas ocasiones) y les hablé de lo aliviador que podría ser para él encontrar una explicación a sus diferencias. Les pedí a los padres que dijeran algo final.
Se me ocurrió explicárselo como que él tenía un talento (saber muuuucho de ciencia, él sabe que es un don), como Einstein y tantos otros. El nombre de su talento era S. de Asperger y eso hacía que los demás (que no no tenemos ese talento) no le entendamos lo que dice y, por lo tanto, por eso le cuesta hacer amigos. Su cara se fue iluminando, sonreía y se le llenaron los ojos de lágrimas. Los padres le dijeron que lo aceptaban y lo amarían siempre, tal como es y que Dios les había regalado un hijo con un talento único, que iban a apoyar. "Tengo ganas de llorar" decía J. Los tres de abrazaron y yo contuve mis lágrimas.
Con en el enredo de las horas, yo pensaba que eran las 16.30 y no las 17.30, menos mal que P. me recordó "¿no tienes que atender a las 17.00?" mi paciente estaba esperando! qué onda yo? Siguió la alegría al ver a C. tan resiliente como siempre, muy arreglado y perfumado para su control. Un pajarito que ya puedo volar por sí mismo.
La oficina era un caos, la secre estaba en crisis, no se encontraba nada, Isabel no estaba, mucha gente...dispersión al máximo.
Después me tocó decirle a J., mi paciente de reiki que veo desde el año pasado y a cuya mamá también atendí, que me iba. Lloró desconsoladamente una hora, sin parar. Sus gemidos se escuchaban fuera de la sala. Traté de hacerle reiki sólo en el corazón y tomaba mis manos diciendo "es que se han ido tantos". Su dolor me partió el corazón...yo sé que soy sólo la punta del iceberg, un pequeño duelo que viene a reactivar tantos otros y recé, recé, recé para que ese corazoncito sanara esa sensación de abandono, que puedo comprender. Tuve que llevarle agua con azúcar y hacer entrar a la madre para que me ayudara a consolarlo. Ya había pasado más de una hora y seguía llorando. Me decía que me iba a echar de menos y que ojalá me fuera muy bien, que ojalá existieran más personas como yo. Rompiendo mis reglas, lo abracé largo rato muchas veces, tratando de consolarlo mientras sentía mi propia pena: por su pena, porque yo también lo voy a extrañar a él y a todas las personas que he conocido, a los pacientes que dejo, a los compañeros que ya no me acompañarán, a ese lugar que fue una graaaan escuela. Pero la vida está llena de ciclos y hay que cerrar para dejar espacio a lo nuevo. Se fue destrozado y yo también en cierta forma. 
Pero se me habían acabado los cigarros, así que antes de llegar a la casa, crucé en mitad de la calle para abastecerme, porque era obvio que un día como éste tenía que terminar con un cigarro y una entrada en mi blog. Y en eso estaba cuando al esquivar una poza de agua me encontré 2 lucas! jajaja mojaditas, pero intactas. Me reí sola ¡qué día más bipolar! intenso, sin matices, disperso, angustioso, rápido, sufrido y disfrutado. 

11 de junio de 2012

Box 7

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Cuando vi mi nombre escrito junto al logo del ministerio y la solicitud para exámanes médicos, recién comprendí que esto es cierto. Me presentaron a todo el mundo, tantas caras y nombres que ni mi memoria de elefante puede con ellos. Una de ellas me dijo "bienvenida, el 7 la está esperando". En efecto, por fin tengo box propio, equipado, amplio y bastante acogedor para tratarse de un hospital. 
Más grande fue mi sorpresa cuando supe que en realidad postulamos 238 personas!!! lo que me habló muy bien del hospital, donde los concursos públicos suelen ser pura pantalla. Aquí no, sin ningún santo en la corte sorteé todos los filtros. La otra psicóloga y la terapeuta ocupacional me decían que les tinqué desde que vieron mi foto y porque hacía reiki, porque ambas se dedican también a la medicina complementaria, pero fuera del hospital...plop! 
Me dejaron un ratito ver mi box, reconocer el espacio, ver qué había y qué necesitaba llevar: desde café hasta stikers para la pared. Puedo usar delantal con monitos si quiero jaja y la terapeuta me pidió mi gmail para coordinar por chat los café de la mañana y la hora de almuerzo compartida. 
En los minutos de soledad observando lo que será mi metro cuadrado por mucho tiempo (espero), vi que en una de las pizarras (sí, aparte de todo hay dos pizarras, la embarró la cantidad de recursos!), en la de corcho, había puesta una lámina de mariposas y al lado, los chinches formaban una mariposa! fue maravilloso...era mi lugar =) 
Tengo protocolos para dar y regalar al mundo, todos los test que necesito, impresora y baño al frente. Todos me dieron la bienvenida, algunos estaban muy curiosos de conocerme y me recibieron muy bien. Al único que le hice el quite fue al fonoaudiólogo, que espero no toparme mucho. Me miró de pies a cabeza "ya nos conocimos, te acuerdas lo que te dije?" puaj! nunca faltan. 
Llegué a mi casa en éxtasis y pasé a comprar el cuaderno para anotar mis horas. Más tarde, hablé con S. (mi supervisora) que gritaba de alegría y de envidia a ratos jajaja porque ahora tengo mucho mejores condiciones laborales que ella. Me manifestó todo su orgullo  y terminó con un "ahora empieza la vida de psicóloga de verdad"que me provocó un cosquilleo en el estómago.

10 de junio de 2012

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"Entonces tengo que aprender a vivir con esta enfermedad"
Te pasaste! eso tiene que hacer mi paciente con cardiopatía, o las personas enfermas de cáncer...los alcohólicos tienen que dejar de tomar. Punto!

9 de junio de 2012

Reflexión de la meta reflexión

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Vengo llegando de un seminario de abuso sexual infantil muy bueno! preciso, cortito, pero bueno!
En lo profesional, encuentro que me falta taaaanto por aprender, que pregrado es demasiado básico, que deberían haber menos ramos de relleno y más de profundización. Además, hace rato que no estaba en un contexto tan académico, donde el lenguaje me llevaba de vuelta a la universidad y me imaginaba a V. si hubiese estado escuchando esas frases rimbombantes, abstractas y hermosas que son capaces de colocar en una línea realidades tan complejas...y lo encuentro maravilloso. Tener psicólogos, trabajadores sociales y abogados hablando en un mismo lenguaje, fue notable. Y lo mejor, es que eran todos secos y tan comprometidos con el tema, que sacaban aplausos espontáneos. 
En lo personal, reconozco sin mucho orgullo que recién estoy entendiendo el sentido de la reparación social. Siempre lo escuché como una obviedad que no valía la pena explicar...reparación desde lo social, obvio! sí, reconocer, no ser cómplice, bla bla: frases políticamente correctas a mi juicio. Hoy lo entendí, o al menos empecé a comprender el sentido profundo. A veces, paradójicamente, me vuelvo muy concreta, por el tipo de trabajo que he desempeñado. Quizás hasta me faltado un poco de teoría y he estado en la práctica todo el tiempo. Hoy me reencontré ambas y me gustó. Esta mañana revivió la humanista que llevo dentro y disfruté ese mundo de significados y construcciones que explicaban desde diferentes aristas una realidad tan compleja y horrorosa. 
Como decía una expositora, la tortura y el abuso sexual son las cosas más difíciles de contar y las que más rechazamos enfrentar como sociedad. En ambos casos la persona se reduce a un objeto, perdiendo su condición humana. Mi amado Cyrulnik decía "la persona agredida necesita sentir que no fue expulsada de la humanidad". Qué brutal y asertiva frase. 
También me gustó verlo desde el punto de vista social, ya que desde mi mirada clínica, estoy acostumbrada a tratar el tema desde lo individual y familiar, pero nunca más allá, asumiendo que es una obviedad. Pero es bastante más que una obviedad, implica una dimensión moral que va más allá de lo psicológico y que nunca me lo había planteado así. 
El silencio...un elemento esencial de las dinámicas abusivas, puede durar años! y puede "aparecer" una víctima 20 años después. El lenguaje...la importancia de la palabra, del mundo de significados, de reconocerse como víctima a pesar los años transcurridos, la necesidad de narrar una nueva historia, de hacer un nuevo relato de vida...qué abstracto que puede sonar, pero es tan cierto como necesario. Integrar, reparar...construirse ya no como un sobreviviente, sino como un "viviente" decía la psicóloga, como un viviente que puede hacer algo  más con su historia.
A nivel individual, uno de los desafíos es construir vínculos de confianza. Algunas personas se creen protegidas porque desconfían de todo y se aíslan. Otras confían ciegamente en cualquier persona, exponiéndose a daños  ¿cómo aprender a confiar en la medida justa? ¿cómo reparar eso tan fundamental que se quebró? sobretodo cuando hay abusos intrafamiliares, se traiciona lo más primario: la confianza en los que se supone que cuidan. 
Tantas cosas pasaron por mi mente. Hoy fue de esas mañanas teóricas que te abren la mente a dimensiones nuevas de una realidad conocida, y me encantó. 

Para todo lo demás, existe Mastercard

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No sabe la alegría que siento al saber que nuestra modesta escuela rural y especialmente sus niños y niñas permanecen aún en el recuerdo de un grupo de muchachos y muchachas que brindaron y mostraron en la comunidad de El Toco, que se puede construir un mundo mejor.

La función que ustedes cumplían era un rayo de esperanza que transversalmente se insertaba en comunidades rurales y en especial en sus niños, para mostrar una visión nueva de esta caótica sociedad, de niños que con cantos, juegos, dibujos mostraban al mundo que quieren tener su oportunidad, pues sus mentes e intenciones son aún puras e inocentes.

Lamento que el Proyecto "Colmena" deje de sembrar esperanzas, pero en El Toco, su paso no pasó desapercibido y en el rincón de cada sala de nuestro colegio quedo escondida una enseñanza, una palabra de aliento, un abrazo fraterno, una sonrisa amigable, una valiosa esperanza.

Lamentablemente nuestra escuela fue víctima de un robo en el que se llevarón nuestros 20 neetbook y nos dejan sin una valiosa herramienta de trabajo. Pero nuestra mirada apunta a seguir adelante y reponer esos equipos.

Por otro lado afortunadamente estamos muy contentos con los resultados de la prueba SIMCE que nos permite estar dentro de los 25 mejores colegio de la Sexta región, lo que nos tiene muy contentos y generando nuevas estrategias para seguir creciendo.

Quiero manifestarte a tí y a todos los integrantes del Proyecto Colmena que son parte de la historia de nuestra escuela y comunidad y siempre será un honor poder tenerlos de visita.

Un abrazo fraterno para ti Miguel y por tu intermedio a todos tu compañeros

Atte
Juan Cabello Herrera

6 de junio de 2012

El día del tránsito de Venus y otros

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Y así termina el día más esperado en meses...
Sigo en congelamiento, con una sensación de...¿tristeza? inexplicable y quiero un abrazo, como mi paciente. Lo reconozco: al final la abracé y ambas nos sentimos mejor.

4 de junio de 2012

Miel

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Tuve un fin de semana lleno de emociones encontradas e intensas (como siempre), tanto así que me quedé en blanco. Quería escribir ayer y no pude. Ni siquiera sé si puedo hacerlo ahora tampoco, siento mis emociones encapsuladas, quizás evitando un desborde innecesario ¿o necesario?

En fin, la cosa es que en este espacio virtual que ha sido testigo de todos mis momentos hace varios años, llegó el momento de dedicar la última entrada a Proyecto Colmena, que llegó a tener su etiqueta propia. 

Siento una mezcla de nostalgia y orgullo por todo lo vivido, por todo lo sembrado y por todo lo que quizás aún no se ha cosechado. También siento un poco de ternura al recordarme escribiendo en este mismo blog el día antes de partir a los primeros trabajos, al borde de las lágrimas, sintiendo la pasíón correr por mis venas, apostando todo a una experiencia que no tenía resultados certeros.

Como dicen por ahí, no hay ni buenas ni malas experiencias, sólo experiencias. Así me tomo todas aquéllas cosas que en su momento resultaron un problema y que me hicieron crecer como persona y como profesional. Gané muchas experiencias! amigos y hasta un pololo que amo profundamente. 

No me cabe duda de que dejamos huellas en las comunidades a las que fuimos, en personas con nombre y apellido y tal vez en algunas cuyos rostros ya olvidamos. Como alguien dijo el fin de semana, nosotros entregamos una visión de mundo diferente y no fuimos asistencialistas, y lo logramos! eso queríamos, entre otras cosas. No sólo el mundo de las personas que conocimos en Pichidegua cambió, sino también el de todos quienes participaron en mayor o menor medida de este sueño compartido. Y cuando hablo de "cambio" no estoy pensando en lo macro, sino en lo micro. Dos mundos, cuando se conocen y comparten, no vuelven a ser iguales. Y estoy segura (aunque más de alguien me podrá tildar de ilusa) de que no sospechamos los alcances de lo que hicimos o lo que significamos, por ejemplo, en los niños. Más que Proyecto Colmena, los voluntarios. Cuántas veces no nos encontramos diciendo "eres bueno en esto, sigue así!" "¿no te gustaría estudiar después del colegio? se puede" 

Me emocioné al leer las palabras de quienes no pudieron ir y al escuchar hablar a los que fueron a la despedida. Mi estado de "bloqueo" no me ha permitido dejar fluir esa emoción, pero sé que está y a ratos se asoma. Me siento tan orgullosa!!! creo que Colmena me dio la fuerza para crear y dirigir PsicoPro (que ahora sacará su primera publicación), porque ya sé que una buena idea, si se complementa con iniciativa y manos que quieran trabajar, lo tiene todo para triunfar.

Éramos muy jóvenes, han pasado ya 4 años...uf!! pero a pesar de la "ingenuidad", la inexperiencia, el exceso de idealismo y la falta de práctica, logramos hacer una organización, reunir a personas valiosísimas y hacer un buen trabajo. Sumando y restando, creo que Colmena sólo suma.

Sí, tengo pena, como me dan pena todas las despedidas y cierres de etapas, pero estoy orgullosa y segura de que el espíritu de esta experiencia no morirá. Un día fuimos 10 personas que decidimos irnos de TVUC porque nuestras ganas de cambiar el mundo eran más fuertes que la identidad y el cariño por una institución. Si no era TVUC, iba a ser en otra parte y nació Colmena. Si no es Colmena, estoy segura que todas y cada una de las abejas de este panal, aportarán al mundo con sus talentos, imprimiendo una visión diferente a cada cosa que hagan, en cualquier ámbito. Es como terminar la U (pero ciertamente con muchos más conocimientos, experiencias y habilidades), despedirte de las salas, de tus compañeros y emprender tu propio vuelo.

El domingo nos graduamos de esta tremenda escuela y el balance es positivo, todos nos llevamos miel para dar y regalar al mundo. 

GRACIAS!!!! jamás hubiese llegado a ser lo que soy, si no hubiese sido una abeja más de este hermoso panal. Hasta siempre!