El destino es de lo más loco que hay. Si la Javi no se hubiese quedado a escuchar esa canción, no se habría encontrado con su ex. Si yo no hubiese decidido terminar el informe esta noche (y por lo tanto, irme a mi casa y no donde la moxi), no hubiese hablado con mi padre.Hoy sentí algo muy diferente, que no recuerdo cuándo fue la última que sentí. Esta vez la hora se me pasó rapidísimo y no quería cortar. Advertir ese cambio me quebró.De verdad quería saber cómo había sido este tiempo "limpio", si sigue viendo a sus amigos de ese entonces, qué hace ahora para divertirse.
Esta dieta de desintoxicación me ha hecho pensar en las más variadas cosas, desde que la comida del supermercado es una mierda alimenticia, hasta preocuparme por no recordar un período sin tomar una gota de alcohol y llegar a considerar mi gusto por lo dulce como una adicción.
De verdad que seguir saliendo con tus mismos amigos cuesta y resulta hasta más fome. Claro está que eso es por las creencias asociadas... pero no dejo de pensar en cómo lo hacen las personas, como él, que tienen que dejar una adicción. No se pueden frecuentar los mismos lugares, no se pueden tener los mismo "amigos", no te puedes divertir de la misma forma.
Ahora mi papá dice "tengo amigos de semana, no de fin de semana", cambio su antigua adicción al alcohol por la cafeína (se toma entre 15 y 20 tazas de café al día, más la cajetilla y media de cigarros que fuma hace años), según él porque se acostumbró a tener un vaso en la mano y necesita andar con una taza a cuestas todo el día..."cerré mi agenda" dijo refiriéndose a los antiguos amigos. Claramente, no se puede frecuentar los mismos lugares con la misma gente. "Es muy fome! pero te vas a acostumbrar, las dos primeras semanas son terribles". Ahora pasa el año nuevo en su casa, los fines de semana ve una película y afortunadamente tiene un amigo con el que se metieron juntos a terapia y de vez en cuando se juntan a tomar un jugo.
A pesar de que soy psicóloga y debería estar convencida, piendo ¿en verdad la gente puede cambiar tanto? ¿será que no existen los casos perdidos? ¿será que alguien puede decidir vivir una vida diferente cerca de los 50 años?
Y no dejo de pensar en lo difícil que debe haber sido. Me parezco en tantas cosas a él, que tal vez por eso empatizo con su dificultad. De la noche a la mañana no más carretes ni amigos de fin de semana. Los fines semana se transformaron en días para descansar e internet en la mejor diversión...¡¿cómo?! si él no podía estar dos días seguidos en la casa porque se "ahogaba", si los fines de semana eran sagradamente para recorrer bares, siempre con esas ansias de libertad...y me reconozco en él, me ha costado admitirlo, pero hay tantas cosas que indican que su hija...
Ayer justamente pensaba en mi eterna ansia de libertad y en que he confundido lo interno con lo externo. He buscado afuera lo que no siento por dentro. Desde pequeña recuerdo haber escrito que me sentía esclava de tantas cosas: de las expectativas ajenas, de las mías, de mis utopías, de mi mente, del chocolate, del cigarro, del café, de la televisión, de los libros, etc. He equiparado libertad a poder hacer lo que quiera y salir, salir, salir. También viajar, pero principalmente salir.
Paradójicamente, mientras buscaba la libertad, más esclava me convertía de mi propia búsqueda. Es como cuando he intentado dejar el cigarro...sólo he podido durar 3 meses sin fumar, pero durante esos meses me sentía muy libre! y tomaba conciencia de mi adicción y de lo esclavizante que resulta estar pendiente de cúando y dónde te fumarás el próximo. Y cuando comencé a fumar, lo consideraba parte de mi recién adquirirda libertad, paradójico ¿no?
A una escala mini, me siento en mi propia rehabilitación ¡qué manera de colocarme condicionamientos y ataduras bajo el disfraz de libertad! supongo que a medida que las suelte me iré volviendo verdaderamente libre...algún día.
