Esta tarde, primera vez en dos semanas, que llego temprano. Con eso me refiero a que me vengo directo del trabajo a la casa. En una hora más tengo la última sesión con la única paciente que me queda de la consulta...hasta nuevo aviso. Lo curioso es que a pesar de mi cansancio extremo, tengo sentimientos encontrados. Llevo la cuenta de las 7 semanas que me faltan para dejar de trabajar, llevo la cuenta hace 15 semanas. Pero me da un poco de nostalgia (y miedo, hay que decirlo) el ir dejando la vida que conozco.
Yo nunca me crié con una mamá en la casa, hasta mi abuela trabajaba cuando podía, En mi cultura familiar el trabajo siempre ha central, quizás demasiado. No me gusta tampoco ese modelo, creo que han dejado muchas cosas de lado y que tal vez pudimos ser más pobres, pero más felices. El tema es que me guste o no, mi modelo es ese. Esa es la vida que conozco y que he conocido desde la cuna. Yo siempre he hecho mil cosas, trabajo hace varios años (he sido promotora, encuestadora, vendedora, evaluadora, psicóloga de colegio, hospital, consulta, terapeuta de reiki y hasta he vendido mis propias "artesanías") y en realidad me acomoda.
Siempre soñé con tener mi propia familia y poder reparar tantas historias para atrás. Pero la verdad nunca me imaginé dejando de trabajar, dedicada a la vida familiar y mucho menos de dueña de casa. Me ha costado muchas noches de insomnio imaginarme en ese escenario y que me sea algo no tan ajeno, porque aún no sé si alcanza a ser natural. Tengo que inventarlo en mi mente, no tengo un modelo. Tengo que inventar un modelo para casi todo.
Ahora estoy dedicada a trabajar, estudiar y la vida familiar, donde podría incluir el tiempo que pasamos con V., el compartir con el resto de la familia y planificar todo lo que se nos viene muy pronto. Ya no me queda espacio (ni energía, digámoslo) para ver a mis amigas, salir de la rutina dando un paseo o simplemente ir a comprarme un par de aros por gusto. De vez en cuando en el trabajo almuerzo en otro lado y muy a lo lejos recibo alguna visita. Dejar mi vida social, mi tiempo libre y mis intereses de lado no ha sido fácil.
Me da miedo lo que viene, pero igual tengo ganas de hacerlo y sumergirme en esta aventura. Hay días en que siento que voy a rebentar de amor, entre todo lo que esperamos a la Violetita, el amor que compartimos con V. y el que recibo de toda la gente que nos rodea. Ha sido una bella espera, nosotros como pareja hemos crecido mucho y estamos disfrutando del ser familia y de la espera...nos convertimos en osos en estado de hibernación, contando las semanas y preparando todos los detalles para la gran llegada.
Ayer murió una hermana de mi tata, es la primera de los hermanos (5) en fallecer. Con mi mamá pensábamos que heavy es llegar a esa etapa de la vida donde ves a tu generación morir y estás esperando tu momento de partir también. Qué increíble el ciclo de la vida que se renueva eternamente...como decía la Moxi "vida y muerte, muerte y vida". Desde mi cosmovisión pienso quizás de cuántas vidas viene nuestra hija, quizás quién ha sido y quien va a ser. Quizás qué necesita aprender en esta encarnación que nos escogió a nosotros como padres, a dos seres tan distintos, con historias tan opuestas...te podemos mostrar tantas cosas mi niña, tienes tanto por conocer y elegir. Hay tantas posibilidades de cómo vayas a ser que no podemos siquiera imaginarte de una forma parecida. Supongo que serás un lindo misterio para ir descubriendo cada día y espero que podamos apoyarte para que esta vida sea feliz y calentita.
A veces estoy tan cansada que me dan ganas de estar ya en la casa, pensando en qué cocinar y en que tengo que planchar ropa. Cuando miro bebés, sólo quiero tener más tiempo para imaginar a la Violetita, planificar mi baby shower, ver cunas y escoger ropa adorable. Tengo ganas de esa nueva rutina, que sin duda será una aventura para todos.
Quedan 7 semanas para que deje mi trabajo (por un año y tres meses aprox.), en teoría faltan un poco menos para que estemos viviendo en el dpto. y para el gran día se supone que quedan 15 semanas....chan chan! Qué heavy esta sensación (bueno, certeza en realidad) de que nuestra vida va a cambiar radicalmente y para siempre en 3...2...
Ay que nervios! pero qué felicidad =)
Los amo!
