30 de septiembre de 2010

Corriente de la conciencia

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Mis pantalones manchados con greda y témpera son la huella de un intenso día de trabajo. Reemplacé las botas por las zapatillas para los miércoles, porque un raspado más y pierden el poco glamour que aún les queda en los tacos.

La mamá de un paciente comentaba que habían vivido en una cancha junto a su hijo, que los únicos zapatos que tenía estaban rotos en la planta y que vendiendo ropa en la feria,a veces sacaba $1.000 en el día...en un buen día. Recordaba mi estúpida frustración por ir al cine y quedarme sin plata para un café...y-honestamnete-sentí vergüenza. A. no quiere usar los lentes que le dio la JUNAEB, con marco demasiado grande para su delgado rostro y los vidrios que dejan ver claramente su importante problema a la vista. Él se niega, ella llora.

Me encontré in fraganti con la paciente que 5 minutos antes había cancelado la hora, y por esas cosas de la vida, quiere que la atienda en la mañana. Ahora los miércoles finalizarán en la oficina de Gito...una verdadera caja de pandora y una nueva incertidumbre por semana.

Javier me vuelve a escribir y no sé cómo enviar señales no verbales de "ya no tenemos temas de conversación". Me da pena, siempre tan extraño y leal en su extraña manera...¿qué cuándo lo iré a ver? ¿a casa central? ¿a derecho? mmm...tengo mis recelos al respecto. No sé si alguna vez pueda ir sin temor de encontrarme con ese antiguo amigo, no sé si efectivamente me resulta la cara de póker cuando Javier me habla de él o es tan respetuoso de la intimidad ajena, que prefiere no preguntar lo obvio. Es un fantasma que algún día o tendré que afrontar o tendré que dejar volar del todo. Al menos sólo me queda el miedo, de rabia poco, de dudas muchas.

Un saludo se queda grabado en mi mente, ahora tengo dos Bip y mañana haré la devolución que tanto me asusta.

Mientras escribo, la luna se esconde en mi ventana y esa antigua nostalgia de primavera amenaza con aparecer en cada segundo en que me quedo sola conmigo misma, en un silencio inentendible, en un espacio sin recuerdos, en un instante de nada...sólo se asoma, se va y se asoma...como la primavera, como las estaciones, como yo.

26 de septiembre de 2010

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24 de septiembre de 2010

Haciendo obvio lo OBVIO

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Dos sueños me mostraron lo obvio esta noche. El primero, se trataba de que yo conocía a una persona llamada "Sergio"-que por cierto no conozco-y era como mi hombre ideal. Tal como suele suceder en mis sueños, era como una película, donde se sucedían fluídamente los días, las historias...en fin, por poco despierto enamorada. Luego soñé con el Personaje (qué lata!). Él organizaba un encuentro de niños y jóvenes y yo iba para verlo. La actividad que promocionaba era subir un cerro en bicicleta ¿hay algo más imposible para mí? Después, para finalizar, había que jugar a la pinta...¡me carga jugar a la pinta! siempre pierdo, no tengo destrezas motoras, ni habilidad, ni velocidad. Y desperté indignada ¿o sea que para verlo tenía que hacer lo imposible y lo que no me gusta, sabiendo que perdería? hay que ser idiota o mártir, y no me gustaría recibir alguno de esos piropos.
Esta mañana he comprendido que ser "comprensiva" no fue más que un placebo para mí misma. Para que alguien realmente pueda aclararse, tiene que hacerlo solo. Si esa persona no es capaz de advertirlo (porque está tan confundido que ni siquiera sabe si prefiere la soledad o la compañía) entonces uno tiene que saber dar un paso al costado. En su sano juicio nadie quiere estar con alguien que no está seguro de querer estar contigo. Con uno de los dos confundido es más que suficiente, si se vuelve contagioso, uno se vuelve susceptible a sufrir golpes bajos como el que recibí. Recién hoy, tres meses después, soy capaz de ver cómo me expuse a esa situación. Está bien vivir con el corazón, pero un poquito de cabeza de vez en cuando no me haría nada de mal ¿no? No estoy dispuesta a jugar a la pinta nuevamente, menos a andar en bicicleta cuesta arriba. Ni yo más que él, ni él más que yo: a la par, sino, no.
"El destino juega a las escondidas" decía el mensaje aquélla vez. Sigue escondiéndote, que yo me cansé de jugar y ojalá que algún día te encuentres a ti mismo.
Recién hoy entendí realmente mi responsabilidad en los hechos y no quiero más de esto en mi vida. Gracias "Sergio" por mostrarme que las cosas pueden ser diferentes. Cuéntame una cosita ¿no te quieres venir a dar una vueltecita por la realidad?

20 de septiembre de 2010

Los mismos

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Pensaba camino a casa en estos maravillosos días junto a mis amigos, los mismos de siempre.

Los mismos con hemos compartido sueños y más días juntos de los que alguna vez compartí con mi familia.

Los mismos que cuando ven una ara...me hablan de otra cosa para despitar, que compran zapallos italianos y me desvían del camino para que no vea un asado al palo.

Los mismos con que he pasado un par de vergüenzas memorables, de esas al estilo Mackarena Duhalde, que me han visto despertar muchas mañanas en las más diversas condiciones, alegre y malhumorada y me quieren igual.

Los mismos con quienes he ido a conciertos, museos, cumpleaños, lugares para bailar, parque forestal, cerro San Cristóbal, We tripantu, trabajos voluntarios y vacaciones con terremoto incluido.

Los mismos que saben que no sé silbar ni andar en bicicleta, que me gustan las estrellas fugaces, la física cuántica, Isabel Allende y "La enfermedad como camino"; y que una de las grandes incógnitas de mi vida es qué sucede con los globos de helio cuando los perdemos de vista en el cielo.

Los mismos que me han intentado enseñar a silbar 100 veces más 100 más, que me han enseñado a bailar cueca como si fuese la primera vez que lo hacen, que me han enseñado a ser yo misma sin tener miedo, que me instan a jugar aunque no sepan porqué me cuesta tanto.

Los mismos que extraño si no veo más de 5 días y que cada semana se hacen presentes como sea. Los mismos que me han visto crespa y lisa, con y sin maquillaje, en un día cualquiera o en mis malos días y que convierten un día cualquiera en un buen día.

En todo esto pensaba después de despedirme de Migue, mientras miraba hacia el techo de bagón. Sin darme cuenta, todo el tiempo estuve mirando un afiche del ejército que decía AMIGOS DE VERDAD.

*Mención honrosa a mis colmeni-amigos que no pudieron asistir o no vi en esta oportunidad y que no por eso son menos importantes, estas palabras también van para ustedes =)




...So much better when we're together


14 de septiembre de 2010

Las cosas que me quedaron por decir

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- Que le estoy haciendo reiki a mi profe de danza
- Que la Cinthia conoce a Gonzalo
- Que hace dos semanas me fue muy bien en el taller de niños
- Que la semana pasada no nos fue tan bien en el taller de niños
- Que hoy me encató ser "super tía gato"
- Que a mi mamá no le ha ido bien en el trabajo
- Que los chinitos aún no pagan la deuda del departamento
- Que desde ya me complican las 3 entradas de la titulación
- Que el miércoles pasado fui "la héroa" del taller
- Que mi corazón sigue en terapia intensiva
- Que los papás de la Nicole me culparon de la buena autoestima "mal enfocada" de su vida
- Que hay que agregar psicología del dolor a escoliosis
- Que no he podido encontrar a los papás de Jordan porque están huyendo de la policía
- Que aveces me olvido que la vida es más que el sueldo
- Que soy feliz cuando el Andrés hace insight
- Que ayer dos niños de un año sonreían persiguiendo palomas en el hospital

12 de septiembre de 2010

Monólogo notable

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Rafael consiguiendo permiso de la iglesia para que sus padres se casen ya mayores, ella con alzheimer.

"¿Qué le va a hablar de discernimiento a un hombre que sigue enamorado después de 44 años? Honestamente padre, usted cree que las 7 parejas que vienen por sábado a casarse acá tienen discernimiento? ¿No le dan ganas de decirle "hey, chico, tu pareja no es lo maravillosa que vos creés, que tiene una cara de chanca infernal, que ella no va a ser tan comprensiva después de 3 años? ¿Por qué no me pidieron discernimiento a mí cuando me casé? ¿sabe la mala sangre que me hubiera ahorrado? No, cuando me casé, totalmente víctima del amor-algo que ustedes trafican hace 2.000 años-me recibieron con los brazos abiertos. Diez años después, totalmente en mis cabales y con un discernimiento espanotoso me quiero separar y me dicen "no, ahora no se puede". ¡Por favor padre! ahora resulta que para ser católico hay que razonar...mi mamá no razonaba cuando la bautizaron, pero en ese momento no importó ¿no? había que aumentar la clientela. El primero te lo regalan, el segundo te lo venden y después lo borran (...) mi papá no quiere un trámite, lo único que quiere es cumplirle el sueño a mi madre de casarse por la iglesia ¿no se da cuenta padre? es un acto de amor del que yo no soy capaz. Mire que flor de slogan que se están perdiendo "44 años de amor" lo tendrían que poner en un poste en vez de darle la espalda"

"El hijo de la novia", película argentina recomendable!

11 de septiembre de 2010

Vida universitaria

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"La verda es q me dieron ganas de escribirte pa decirte q toy uuuultra feliz de haberte conocido, q te qede claro q me caes increible y espero q pongamos las 2 nuestra confianza en q esta amistad puede ser distintas a las q se esfuman y puede ser potente por mucho tpo..ayer me paso algo q me di cuenta q en verda mi inconsiente me demostro q cdo me preguntaron por mis amigas pense altiro en ti xq un amigo me invito a un krrete y yo no tenia alguna amiga con qen ir xq pense en la palo q no podia..en la tamara q no iba a salir y en ti q obio q tabai con el jose!!
bueno mackita cuidate harto y porfavor metete en tu kbeza (la dura) q en CUALKER momento de tu vida q necesitis algo..me llamas!!!
Te qieeero mucho
byebye"

Paz.

Ok! me permito un Ja! antes de partir mi reflexión de esta noche. Las palabras nos condenan...
Buscando algo nada que ver, me encontré este mail del 2005 (primero de la U) y una invitación de Trabajos UC para verano 2006. Lo más chistoso, es que creo que lo ví recién, no estaba en mis registros saber de TVUC antes de hablar con la Carol en segundo.

Nada de carretes, asados de escuela, historias comunes, anécdotas de trabajos, tardes en los pastos. Mi vida universitaria fue atípica y no fue nada de lo que pensé que sería. "Te va a hacer tan bien entrar a la universidad, salir de ese círculo, hablar otros temas, conocer gente diversa...ten paciencia, va a ser super bueno para ti" decía mi psicóloga cuando yo estaba en educación media y me cargaba el ambiente de mi curso, estaba aburrida de dar bote, estar con todas pero siempre sola, hablar de dietas y Claretiano. Mi suerte no resultó ser mucho mejor que eso, pero de que fue una gran experiencia, lo fue. Aunque como siempre digo, no volvería atrás por nada del mundo. Nada del pasado amerita por completo esos deseos.

Igual me sentí estudiante en San Joaquín y fui parte de su cultura, de todas las cosas que me parecían tan pintorescas en un principio. Me acostumbré a decirle food garden al patio de comidas, pagaba cuentas en el servipag de las aluas lasen, me juntaba con todo el mundo afuera del CorpBanca, me parecía normal comprar en el Lapiz López o tomarme un café en Savory del hall, generalmente después de ir a cobrar algún vale vista al Santander...que está al lado de Comodín, donde más de una vez compré un regalo atrasado de cumpleaños y un pinche para la emergencia de freeze. Las campanas de la iglesia me indicaban a diario que faltaban 20 minutos para salir a almorzar, y como venía de colegio de monjas, no me parecía extraño escuchar cantos católicos y gente haciendo el vía crucis en el patio. De la toma de ramos y las filas para sacar fotocopias ni hablar, un calvario común, aunque para algunos como yo que éramos del perraje, a veces era un poco peor, porque no ser amiga de la Benardita (secre de ese entonces) no era bueno para el avance curricular.

A lo sumo fui a 3 cumpleaños durante los 5 años de U, tal vez 4. He visto algunas fotos en facebook de la época de bachillerato y siento un alivio de que se haya acabado! qué manera de sentirme extranjera, ni siquiera compatía un sentido del humor con ellos, me hastiaban sus chistes, sus comentarios de carrete, sus grupos shuper-locos-alternativos y la parada de comunistas de La Dehesa, usando siempre la ropa más gastada para que no se notara la cuna de oro que dejaban en casa cada mañana para bajar a Vicuña Mackenna. Los de "clase media" eran un grupito tan reducido y cerrado, que recién los conocí a finales de segundo y fueron los únicos compañeros con los que compartí en la carrera.

Pero la cosa, es que sea como sea, fui a la U y hoy, hablando de boletas y sueldos impagos-tal como lo advertimos con mi kine favorita-me sentí en otra etapa, como ya es evidente para cualquier lector medianamente atento.

Esta etapa no deja de parecerme extraña, al menos tengo trabajo, no muy bien remunerado hasta ahora, pero me mantiene bastante ocupada y a ratos estresada (sino, pregúntele a mi cuadrado lumbar porqué se contracturó junto con mi trapecio). Ayer B. nos comentaba de su cirugía plástica y los planes de estudiar afuera y N. tenía miedo del día después de defender la tesis. Cuando fui a patronato tenía que decidir ¿esto me lo pondré para trabajar o para la vida? ¿me veo muy informal? ¿parezco muy joven? entonces para la vida. Después de trabajar me iba a juntar con B. y N., quería mis zapatillas! pero no, porque tenía entrevista con una mamá, así que vamos nuevamente con las botas que ya tienen las puntas peladas, ni la pasta de zapatos las puede arreglar.

"Es que somos profesionales jóvenes, todavía nos queda harto por carretear" le decía a N. entre risas, entre broma y en serio. "Si po, somos unas pendejas de 23 años, no hay para qué apurarse...pero igual en algún momento me pregunté si era egresada o vegetal", fue la notable respuesta de amiga.

¿Y ahora qué? suele ser la pregunta de esta etapa de la vida. No hay semestre que te regule las metas, no habrá trabajos de verano y menos de invierno, la noción del tiempo sólo radica en mi agenda, ya no hay notas que midan mi conocimiento, si algo no lo sé ¡no puedo no saberlo!, no puedo quedarme 10 minutos en mi cama por las mañanas y me muevo entre decidir cada paso y esperar a que las cosas se den solas, decidir y esperar, hacer y esperar, frustrarse y esperar.

¿Y ahora qué? sin ramos, sin pruebas, "sin" presiones, "sin" la responsabilidad de cumplir, sin alguien a quién preguntarle con qué profe tomar, sin planes de matrimonio ni hijos, sin la necesidad ni apuro por irse de la casa, sin el apuro de ir a estudiar al extranjero ¿qué se hace?

La buena vida

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4 de septiembre de 2010

Con postre y bajativo

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Ahora yo invito a almorzar, nada de escatimar en la cuenta ¿hace cuántos años que no iba a un restorán? creo que la última vez fue para un cumpleaños en que la invitamos con el Jose al mismo lugar de hoy ¿4 años? ¿5 años atrás?
Ella sacó su chaqueta de cuero, guardada hace dos años en el closet, esperando una ocasión especial. Yo fui al cajero y dije "pide lo que quieras, hoy yo invito. Y acostúmbrate, que cuando salgas a almorzar conmigo, será con postre y bajativo".
"Están los papeles invertidos" dijo mi mamá "no, en realidad son las vueltas de la vida" se corrigió.
Así es...soñaba con poder hacer esto ¡sin preocuparse de la cuenta! darnos este lujo, algo tan común para muchos, pero siempre tan costoso para nosotras. "Si, qué rico...pero con qué plata, olvídalo". Sólo comida china, nada de sofisticación, pero un lujo que no nos habíamos podido dar en tantos años. Mientras pueda, lo seguiré haciendo y quiero que dejes a mano tu chaqueta de cuero, no van a volver a pasar dos años hasta la próxima ocasión especial. Te lo prometo.

Hipoxia

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"Yo no habría soportado escuchar algo así" dijo la-a mi gusto-más fría del grupo. Su comentario me hizo pensar, que más allá de mi exceso de sentimentalismo, efectivamente fue algo muy duro de oír. "Sólo han pasado dos meses", dijo la segunda más fría. Entonces puedo pensar en que no estoy tan mal si todavía no estoy tan bien.

Mi sensibilidad exacerbada siempre me hace dudar de qué tan legítimo es lo que siento. Si alguien me lo dijera, por supuesto que le diría que lo importa es cómo lo siente, no si fue efectivamente una tragedia o no. Pero como suele pasar, soy bastante más paciente con el resto que conmigo.


En mi mundo paralelo las cosas no han cambiado demasiado. Quisiera avanzar a su ritmo, pero no se puede. Veo su sonrisa y me pregunto ¿será posible que en realidad esté feliz? ¿o sea que tomó la decisión correcta? ¿de verdad no tendrá fin? ¿cómo alguien puede salir tan triunfante después de causar tanto daño? ¿no se supone que por alguna parte se le debería devolver algo?

"Es para pegarle" dijo él. Lo que quiere decir que incluso ante los ojos de un hombre la forma escogida fue lejos la peor opción. Claro, la peor para mí, porque en su mundo todo volvió al orden establecido que nunca se debió romper.

Aún no le encuentro un sentido a todo esto. Me sigo sintiendo tan absurdamente ridícula, tan penosamente empecinada en un por qué, para qué, hasta cuándo. He estado congelada, viviendo mi vida lo mejor posible, pero sin solucionar nada de este tema. Todo igual, como detenido en el tiempo. Hasta parece que me voy volviendo inmune a las balas. Llega una justo al blanco, me quedo sin respiración por unos momentos, ahogo una lágrima y una pesadilla dice por mí todo lo que no me atrevo a hablar. Y un nuevo día ha comenzado, nuevas labores, nuevos desafíos, muchos encuentros y un horario que más que eso, parece un juego de ingenio. Una invitación que no sé cómo responder y cada día la ilusión de algo mejor en el camino. ¿Por qué la invitación? ¿sólo por cumplir? ¿para no dejar en evidencia que en realidad yo no debía estar en la lista?

Estúpidamente revisé los mensajes de mi celular y de nuevo todas las dudas ¿cómo? ¿en qué momento? ¿cómo pudo? y me detuve, es un derroche de mazoquismo. ¿Es verdad que todo brilla por su lado? si es verdad, quisiera alegrarme, pero estoy muy lejos de eso.

"Espera, tú tenías una historia antes del examen, ¿en qué va eso?" Genial, yo que quería pasar piola. Ok, en resumen, terminó mal y yo quedé hecha pedacitos en el suelo, no vale la pena decir nada más. Broma, terminé igual explayándome un poco más, sólo lo medular y lo suficiente como para esuchar sus opiniones y sentirme comprendida (ah, y lo suficiente como para ponerme roja, obviamente).

Si para ellos no tiene fin, espero que para mí si. Sabía que era un riesgo, pero no iba a dejar de arriesgar por miedo a sufrir, no es mi estilo. Y acá figuro, un viernes por la noche volviendo a escribir sobre el mismo personaje que roba mis letras hace más de un año...¿tan rápido pasó el tiempo?

Una parte de mi le daría un abrazo de aquellos, como el del día de la carta...y la otra parte quiere gritarle en la cara el resentimiento y la incertidumbre que tanto tiempo me acompañó sin querer ¿todo para qué? quién sabe.

Estoy tan congelada, que me cuesta tanto llorar y quiero hacerlo! para sentir un alivio momentáneo y no seguir empantanada en un mundo inexistente. A ratos, sinceramente, me desespero ¡no quiero esto! sé que la mejor forma de enfrentar el dolor es esa, enfrentarse y no huir, pero mi orgullo no soporta verme así, en esta situación absurda y estúpida, no puedo. Lucho conmigo, todo el tiempo, pero en silencio. Hay mucho en que pensar, mucho de que hablar como para dedicar aún más tiempo y energía en esto. Y sin embargo lo hago y me ahogo.

Y me ahogo.