2 de julio de 2014

Alto en el camino

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A modo de paréntesis, necesito decirle a "alguien" lo gratificante que es hacer algo que te apasiona.

Hoy fuimos con I. a presentar los flujogramas que les debíamos a las nefrólogas...y fue una reunión tan buena!!! llegué 45 minutos tarde a atender, pero fue lo mejor. 

Estaban las nefrólogas, una pediatra y algunos becados...nos escucharon atentamente, nos hicieron preguntas, comentaron sus experiencias y analizaron formas de mejorar sus prácticas. Al final, una de las nefrólogas nos dio las gracias y nos felicitó por el trabajo realizado "yo no podría dedicarme a esto, lo encuentro sumamente difícil, hay que tener tantas habilidades...yo me siento como un elefante haciendo esas cosas, muy torpe".  

¿Alguien entenderá mi felicidad de que un médico, especialista (al menos 15 años de estudios), te diga eso? 

Yo suelo escuchar "ah es de salud mental, lo dejamos para después", "pero si es psicóloga no más", "mmm esto es un cacho, mándalo a salud mental", "da lo mismo, tus estadísticas no cuentan en las del servicio", "yo prefiero la opinión de otro médico...", "es tu opinión, pero yo soy el médico tratante", etc. 

Me he dedicado bastante a cada paciente de nefro, aunque me ha quitado harto tiempo. Pero la verdad es que es tan gratificante todo el trabajo, que vale la pena. La gente se va muy agradecida de tener ese espacio y los médicos valoran mucho el trabajo que hago con esas familias y las recomendaciones que les he hecho a ellos como equipo profesional. Se nota que el interés final es el bienestar del paciente y no el ego, como pasa en mi servicio. Cuando uno piensa que todo está perdido en el sistema público, aparecen ellas jajaja 

Cómo explicar la felicidad que me produce que acciones tan pequeñas, sirvan tanto y a tanta gente, como en cadena. Cómo calificar esa sensación de que puedes hablar horas sobre un tema que te apasiona, sin tener power point, ni estudios basados en la evidencia, mientras el tiempo parece volar. Cómo contarle a alguien que en ese momento se me olvidan hasta las ganas de ir al baño, porque toda mi energía está puesta aquí y ahora....y se siente tan bien!! Al menos se lo comunico a mi hija, que tal vez pueda sentir esa adrenalina rica dentro de mí. 

Soy una mujer apasionada por las cosas, soy intensa para vivir mis emociones y parte de mi alimento vital es sentirme útil, disfrutando de mi trabajo aunque me canse, pero conectándome con la llama de eso que me apasiona. 

Todos ganamos. A ellas les sirve mucho la información que levantaremos y a mí, esto me ha salvado del tedio, la decepción y el desgaste. Gracias por permitirme hacer lo que amo, 1 hora a la semana =) 

9 de junio de 2014

Semana 25

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Esta tarde, primera vez en dos semanas, que llego temprano. Con eso me refiero a que me vengo directo del trabajo a la casa. En una hora más tengo la última sesión con la única paciente que me queda de la consulta...hasta nuevo aviso. Lo curioso es que a pesar de mi cansancio extremo, tengo sentimientos encontrados. Llevo la cuenta de las 7 semanas que me faltan para dejar de trabajar, llevo la cuenta hace 15 semanas. Pero me da un poco de nostalgia (y miedo, hay que decirlo) el ir dejando la vida que conozco. 

Yo nunca me crié con una mamá en la casa, hasta mi abuela trabajaba cuando podía, En mi cultura familiar el trabajo siempre ha central, quizás demasiado. No me gusta tampoco ese modelo, creo que han dejado muchas cosas de lado y que tal vez pudimos ser más pobres, pero más felices. El tema es que me guste o no, mi modelo es ese. Esa es la vida que conozco y que he conocido desde la cuna. Yo siempre he hecho mil cosas, trabajo hace varios años (he sido promotora, encuestadora, vendedora, evaluadora, psicóloga de colegio, hospital, consulta, terapeuta de reiki y hasta he vendido mis propias "artesanías") y en realidad me acomoda. 

Siempre soñé con tener mi propia familia y poder reparar tantas historias para atrás. Pero la verdad nunca me imaginé dejando de trabajar, dedicada a la vida familiar y mucho menos de dueña de casa. Me ha costado muchas noches de insomnio imaginarme en ese escenario y que me sea algo no tan ajeno, porque aún no sé si alcanza a ser natural. Tengo que inventarlo en mi mente, no tengo un modelo. Tengo que inventar un modelo para casi todo. 

Ahora estoy dedicada a trabajar, estudiar y la vida familiar, donde podría incluir el tiempo que pasamos con V., el compartir con el resto de la familia y planificar todo lo que se nos viene muy pronto. Ya no me queda espacio (ni energía, digámoslo) para ver a mis amigas, salir de la rutina dando un paseo o simplemente ir a comprarme un par de aros por gusto. De vez en cuando en el trabajo almuerzo en otro lado y muy a lo lejos recibo alguna visita. Dejar mi vida social, mi tiempo libre y mis intereses de lado no ha sido fácil.

Me da miedo lo que viene, pero igual tengo ganas de hacerlo y sumergirme en esta aventura. Hay días en que siento que voy a rebentar de amor, entre todo lo que esperamos a la Violetita, el amor que compartimos con V. y el que recibo de toda la gente que nos rodea. Ha sido una bella espera, nosotros como pareja hemos crecido mucho y estamos disfrutando del ser familia y de la espera...nos convertimos en osos en estado de hibernación, contando las semanas y preparando todos los detalles para la gran llegada. 

Ayer murió una hermana de mi tata, es la primera de los hermanos (5) en fallecer. Con mi mamá pensábamos que heavy es llegar a esa etapa de la vida donde ves a tu generación morir y estás esperando tu momento de partir también. Qué increíble el ciclo de la vida que se renueva eternamente...como decía la Moxi "vida y muerte, muerte y vida". Desde mi cosmovisión pienso quizás de cuántas vidas viene nuestra hija, quizás quién ha sido y quien va a ser. Quizás qué necesita aprender en esta encarnación que nos escogió a nosotros como padres, a dos seres tan distintos, con historias tan opuestas...te podemos mostrar tantas cosas mi niña, tienes tanto por conocer y elegir. Hay tantas posibilidades de cómo vayas a ser que no podemos siquiera imaginarte de una forma parecida. Supongo que serás un lindo misterio para ir descubriendo cada día y espero que podamos apoyarte para que esta vida sea feliz y calentita. 

A veces estoy tan cansada que me dan ganas de estar ya en la casa, pensando en qué cocinar y en que tengo que planchar ropa. Cuando miro bebés, sólo quiero tener más tiempo para imaginar a la Violetita, planificar mi baby shower, ver cunas  y escoger ropa adorable. Tengo ganas de esa nueva rutina, que sin duda será una aventura para todos. 

Quedan 7 semanas para que deje mi trabajo (por un año y tres meses aprox.), en teoría faltan un poco menos para que estemos viviendo en el dpto. y para el gran día se supone que quedan 15 semanas....chan chan! Qué heavy esta sensación (bueno, certeza en realidad) de que nuestra vida va a cambiar radicalmente y para siempre en 3...2...

Ay que nervios! pero qué felicidad =)

Los amo!